Kirchner festejó con albañiles suba salarial justo cuando se desmorona la construcción: caída de 6,1%
No es casualidad: mientras el gremio de la construcción festejaba en Casa de Gobierno un aumento salarial, el cuestionado INDEC confirmaba que la actividad del sector tenía en marzo una caída de 6,1% contra febrero. En la comparación interanual apenas bajó 0,3%. Hoy construir ya es muy caro y en ello inciden los generosos aumentos de más de 20% avalados para el gremio y el desborde de los precios de los materiales. Es una muestra de los efectos negativos que puede ocasionar lo que hoy es una política oficial inalterable como la de otorgar aumentos salariales sin importar si las empresas los pueden absorber. Para el INDEC, las lluvias conspiraron contra la actividad de la construcción. Es cierto. Pero aun así, el sector venía mostrando alzas superiores a 20% interanual. Hoy lejos está de ser un boom. Hacia adelante difícilmente se retorne a esos momentos dorados porque sólo la obra pública juega un rol saliente, muy por encima del que muestran familias, más cautelosas e incapaces de poder afrontar el generalizado aumento en el costo de construir.
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El INDEC se resguarda en el buen rendimiento de los principales insumos para la construcción, que mostraron una fuerte suba. «En el primer trimestre del año la fabricación de cemento creció 9,7% respecto de igual período del año anterior», dice el comunicado. Sin embargo, sus ventas cayeron 1% en marzo frente a igual mes de 2006. La mayor baja fue en pinturas de 12,2%, seguida por el hierro redondo para hormigón con -8% y los ladrillos huecos con -2%. Sólo el asfalto y los pisos y revestimientos cerámicos aumentaron sus ventas en 0,8% y 1,2%, respectivamente.
Según la encuesta cualitativa que se realiza entre los empresarios tanto en la obra pública como privada hay buenas expectativas. «Para el segundo trimestre de 2007 se prevé un aumento en el nivel de actividad, especialmente para las compañías dedicadas a la obra pública merced al impulso que adquirirán las construcciones viales, la pavimentación y las viviendas», dijo el comunicado.
La opinión no es compartida por el economista Aldo Abram, de la consultora EXANTE, quien dijo que «era previsible que la construcción empezara a desacelerar fuertemente su curso y pasara a decrecer» y que «los factores climáticos son una excusa».
Abram explica que la causa del boom de la construcción en 2002-2003 fue que «la gente no tenía dónde depositar sus ahorros porque el sistema financiero había perdido credibilidad y el ladrillo era la mejor opción, por lo menos para que los ahorros preservaran su valor en términos adquisitivos». A esto se suma la inversión pública, que «fue el factor acelerador de la construcción durante 2005 y 2006, y que ahora se destina a otros sectores como el gasto previsional y los salarios».
Por otro lado, la economista María Castiglioni Cotter, de la consultora Castiglioni, Tiscornia & Asociados, ratificó la visión de Abram aunque no descartó la influencia de las lluvias en la desaceleración de marzo. «El clima influyó en que la caída haya sido tan fuerte, pero no fue su causa principal», dijo. A su vez aclaró que el resultado «era esperable aunque quizás no tan bajo». «La razón está en que en el primer semestre de 2006 el boom de la construcción era muy fuerte, era lógico que comenzara a caer.»
A diferencia del economista de EXANTE, Castiglioni cree que «la obra pública es dinámica y se va a acelerar en los próximos meses». Por eso espera 8% de crecimiento en la actividad para este año.
También opina que la inversión extranjera es un factor importante en la construcción, dado que «Buenos Aires sigue atractiva y barata frente a otros países, aunque no sea el mismo boom que antes», dijo.



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