Kirchner con halagos para el socialismo
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Encuentro entre rectores y diputados trazó nuevas estrategias para reclamar fondos
Néstor Kirchner simula escuchar chanzas del diputado y precandidato peronista a la gobernación
de Santa Fe en el palco del acto de ayer en Rosario. Cerca, la ministra Nilda Garré
y Cristina Kirchner.
Mientras mascullaban broncapor los coqueteos de Kirchner con Binner, los candidatos kirchneristas protagonizaron su propia guerra de palcos. Bielsa, que ya se encontraba en Rosario, llegó temprano al Monumento a la Bandera para asegurarse un lugar cerca de Kirchner. El ex canciller se abalanzó sobre el Presidente y lo abrazó como si fuera un talismán, a pesar de que ningún candidato peronista a gobernador logró este año, con la excepción de Sergio Urribarri en Entre Ríos, imponerse en las urnas.
La reutemannista Roxana Latorre, que al competir por fuera del Frente para la Victoria no participará de las internas del 1 de julio, hizo rancho aparte y se dedicó a exhibir pancartas y banderas promocionando la precandidatura de Cristina Fernández de Kirchner a la presidencia, fervor que no comparten del todo Rossi, jefe de los diputados kirchneristas, y el ex canciller Bielsa. Tampoco estos exponentes del oficialismo santafesino gozan con la idea de que el radical Julio Cobos figure en la fórmula del kirchnerismo para la presidencia. Creen que esa contaminación extrapartidaria perjudica sus chances de acercarse, y Binner en la pelea electoral y, por lo bajo, sugieren una fórmula PJ pura. Hasta lo aceptarían a Carlos Reutemann.
La tardanza de Kirchner para llegar a Rosario generó cierto malestar en el gobierno santafesino, tanto que la vicegobernadora María Eugenia Bielsa se lamentó porque el Presidente se perdió el primer tramo del desfile militar montado en su honor.



