27 de diciembre 2004 - 00:00

Kirchnerismo intenta asegurar el control del PJ de la Capital

Alberto Fernández
Alberto Fernández
La llegada de Carlos Menem al país, el miércoles pasado, activó una reunión de trastienda, imprevista en la Casa de Gobierno. El resultado de ese encuentro reservado tendrá su correlato hoy, cuando en el PJ Capital se abra el cronograma de internas partidarias, cuya convocatoria ya lanzó el interventor Ramón Ruiz.

Muchos peronistas de la Capital Federal creen que Néstor Kirchner aceleró ese calendario con la idea de capturar la mayor cantidad de distritos del PJ en el territorio nacional para arrebatar al ex presidente la posibilidad de hegemonizar el PJ nacional ante su vuelta. Por eso, el Presidente se reunió el mismo miércoles con la senadora Cristina Fernández, el secretario Carlos Zanini y Alberto Fernández, es decir «las tres personas que más lo escuchan». Allí se resolvió dar inicio a la captura empezando por el distrito porteño, que se encuentra intervenido desde que los simpatizantes del jefe de Gabinete en el Congreso metropolitano renunciaron en masa provocando la acefalía del partido cuya titularidad ejercía Miguel Angel Toma, aliado en las pasadas elecciones con Mauricio Macri, contrincante del candidato oficial, Aníbal Ibarra.

Así, el jueves tuvo lugar una nueva cita en el porteño hotel Intercontinental, pero no fueron Kirchner, ni su esposa ni Zanini, sino que se encontraron Alberto Fernández, Ruiz y la jueza María Servini de Cubría, tutora de la intervención como fuerza electoral de la Capital Federal. El jefe de Gabinete procuró tener detalles técnicos acerca de la convocatoria a internas que normalizarían el partido de la Capital Federal, las posibilidades de modificar la carta orgánica y también la de llamar conjuntamente a elecciones de congresales nacionales, los que luego comparten la mesa en el PJ nacional. Esas particularidades sólo se las podían brindar con certeza a Alberto Fernández esos interlocutores. Su interés mayor se centró en que el interventor ponga esmero en la prolijidad del cronograma para evitar impugnaciones (las habría igual) ya que el propio jefe de Gabinete jugaría la interna para posicionarse como presidente del PJ porteño.

• Lista

La tira, que pretenderá ser única o arrasante por mayoritaria, la imaginan los kirchneristas del siguiente modo: Fernández compartiría cartel con Daniel Scioli y Daniel Filmus -asiduo acompañante del jefe de Gabinete a actos peronistas y otros, como el festejo de fin de año de la línea del Frente Grande que sigue a la senadora Vilma Ibarra-.

Esas posiciones están previstas en la convocatoria que empieza hoy con la entrega de formularios para avales y reglamento electoral e impone el 12 de marzo como vencimiento del plazo para la presentación de listas.

Las internas se celebrarían el 10 de abril sólo para cargos partidarios, no para electivos. La convocatoria tiene varias novedades. Por un lado, se modificó la carta orgánica, lo hizo Ruiz. Entre los cambios figuraría la baja de la cantidad de consejeros metropolitanos de 74 a 36, algo que irritará seguramente a más de un puntero barrial. Para mayor queja, quizá, se innova en la geografía al convocar a
«consejos de Comuna», algo inexistente hasta el momento que se funda en la probabilidad de la división de la Ciudad en zonas comandadas por una junta electa por los vecinos. La ley que da forma a esa descentralización tiene sanción general en la Legislatura porteña, pero no en particular. De todas maneras, y seguramente con letra del kirchnerista Héctor Capacciolli, secretario de Descentralización de Ibarra, las internas PJ Capital tomarán las actuales divisiones de los CGP (Centro de Gestión donde se realizan trámites en los barrios) en lugar de las tradicionales parroquias electorales. Esto achica el mapa partidario, que quedará reducido a 16 distritos a los efectos de la votación (es el número de CGP) en reemplazo de las 28 circunscripciones electorales.

La otra novedad para los afiliados es la convocatoria a congresales nacionales.
Esa categoría no podría reemplazarse por una elección ahora, ya que los mandatos duran cuatro años y los congresales nacionales fueron electos en el verano de 2003. Al menos lo explica así el diputado nacional Cristian Ritondo, quien antes de la intervención tenía el cargo de vicepresidente del Congreso metropolitano. «Me extraña la convocatoria porque no se puede convocar dos años antes y podría ser impugnado el llamado de esa manera», anticipa Ritondo vetado por Fernández (por «ser el mejor representante de Macri en el Congreso») para participar hoy en un almuerzo casi secreto que tiene previsto realizarse con el jefe de Gabinete, Scioli y representantes de las diversas corrientes del peronismo de la Capital Federal, como el SUTERH (sindicato de porteros) que lidera Víctor Santa María, Omar Viviani (taxis), Diego Santilli y Eduardo Rollano, entre otros dirigentes y sindicalistas.

El llamado a congresales nacionales tendría dos razones para acelerarse: que
Kirchner vaya sumando representación en el PJ Nacional y que Scioli acepte ser el primer candidato de esa categoría, que lo llevaría a estar en el mismo renglón que Fernández, de la tira electoral, pero en segmentos diferentes.

El vicepresidente, en su momento cuando ya habló de esta posibilidad a mediados de año, fue respaldado por sus seguidores para oponer resistencia a una candidatura inferior a la del jefe de Gabinete, pero habría un acuerdo para evitar ahora esa puja, creen los kirchneristas.

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