7 de abril 2003 - 00:00

La batalla electoral se traslada a Washington

Washington será, a partir de mediados de esta semana, un nuevo escenario de la campaña electoral. Allí confluirán desde el jueves el actual equipo económico, encabezado por Roberto Lavagna, y también economistas que están trabajando con Carlos Menem. Todos participarán de la Reunión de Primavera que anualmente organiza el Fondo Monetario Internacional.

Pablo Rojo
, de uno de los equipos de Menem, viajará a la capital estadounidense junto a Diego Estévez, Francisco Susmel y Rogelio Frigerio (nieto). Uno de los platos fuertes que ya habrían confirmado es un encuentro con la número dos del FMI, Anne Krueger. A ella le entregarán en mano una carta del ex presidente, dirigida al director gerente del FMI, Horst Köhler.

La agenda también incluirá encuentros con importantes funcionarios del Tesoro estadounidense: Randall Quarles, número tres del organismo y nexo con el FMI; Nancy Lee, encargada de América latina; y también hay un encuentro pautado con William Mc. Donough, titular de la Reserva Federal de Nueva York.

Este será el tercer viaje en ocho meses que efectúa a Washington el grupo de economistas menemistas.
Hace un mes estuvieron en Buenos Aires -bajo la conducción de Pedro Pou- con el director del departamento occidental, Anoop Singh, y aseguran que ese encuentro fue clave para terminar de acercar posiciones con Washington.

• Avance

La intención será avanzar con los temas centrales que podría incluir la agenda económica en caso de que Menem llegue a la presidencia. También buscarán avanzar, aunque todavía es muy prematuro, con los lineamientos de un nuevo acuerdo (ya de más largo plazo) que deberá firmarse con el FMI a partir de setiembre.

Lavagna, por su parte, estará acompañado prácticamente por el mismo grupo que viajó con él a Roma, para participar de la asamblea del BID, incluyendo al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y al subsecretario, Leonardo Madcur.

Los funcionarios efectuarán su última visita a los organismos internacionales con dos objetivos: publicitar la estabilidad financiera y cambiaria de la Argentina, pero al mismo tiempo, ganar posiciones por si Néstor Kirchner llega al poder.

En el caso de Lavagna, su intención sería continuar con una posición estratégica dentro del gabinete, mientras que Nielsen y compañía buscarán escalar posiciones para llegar al máximo rango de la cartera económica. Una cuestión que los envalentona es la mejora de percepción que consiguieron entre los inversores internacionales tras la firma del acuerdo con el FMI, aunque les juega en contra la lentitud para avanzar en la renegociación de la deuda, un tema clave para los técnicos del Fondo.

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