La clave del número inusual de asistentes al acto de anoche en la sede porteña de la UOM fue la señal que dio Lorenzo Miguel desde su lecho de enfermo. Fue en la mañana de ayer cuando Carlos Menem lo visitó en la casa de la calle Purmamarca al 100, corazón de Caballito junto al cacique porteño del sindicato, Roberto Monteverde. Menem y Miguel no se veían desde 1998 cuando el riojano era presidente y el líder sindical peleaba con él por la condonación de deudas del gremio y la obra social que, según Miguel, la habían contraído intervenciones de gobiernos anteriores. El entonces presidente, pese a la pelea que mantenían, accedió a todos esos reclamos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde 1999 Miguel había virado hacia el moyanismo y acompañó a Hugo Moyano en varios actos. Ayer se encargó de desmentirle a Menem que hubiera adherido a la candidatura de Adolfo Rodríguez Saá. «Me visitó acá, como vos, pero no he adherido ni el gremio ni yo a ninguna candidatura», le aclaró.
Hubo según los testigos lágrimas en los ojos de los dos, en un reencuentro esperado desde hace tiempo. Miguel tiene una diabetes avanzada que le impone el calvario de tres diálisis por semana.
Dejá tu comentario