La duda es ahora la boleta presidencial
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Ricardo López Murphy
También en una mesa de Recrear se perfiló la doble candidatura del ex ministro (a presidente y a diputado por la provincia de Buenos Aires en la misma elección).
«Hay que construir el espacio nacional», se dijo, y que «sería difícil si fuésemos con Lavagna, radicales y duhaldistas».
Entonces, no se descartó ni que fuera L. Murphy, ni el propio Macri (como disparan especialmente desde Recrear), ni un tercero por designar (una figura nueva y joven, dicen). Pero tanto en el macrismo como en Recrear creen que esperar hasta junio es mucho tiempo para definir candidato nacional.
Lo cierto es que la irrupción de Macri nuevamente en la contienda porteña mortifica a los dos candidatos hasta ahora en pugna, Jorge Telerman y Daniel Filmus.
Algunos creen que el gobierno nacional se lamenta por estas horas de haber traspasado al candidato Daniel Scioli al distrito bonaerense. Al menos hasta días atrás en el gobierno existía el desconcierto por la decisión de Mauricio Macri de competir por el Gobierno porteño y no por el nacional. «Sólo un tipo como Durán Barba le puede aconsejar eso», se escuchó bramar en el despacho de Alberto Fernández cuando corrió la noticia, días atrás de esa decisión. Es que Filmus aún no remonta en adhesiones, mientras Telerman goza del mejor lugar para continuar posicionándose en su batalla por ser reelecto. Se animó el piquetero Humberto Tumini (del ala oficialista, pero adherente a Telerman y a la ministra Gabriela Cerruti) a difundir que el gobierno debería declinar la candidatura de Filmus. Aún algunos telermanistas creen que eso podría ocurrir. Pero, sin embargo, las posibilidades de arribar a un pacto entre kirchneristas se resumen hoy a la segunda vuelta.
Macri elude, como debe hacerlo en campaña, que podría perder la primera ronda electoral. Su tropa lo anima a ganar en la primera, algo que no consiguió Aníbal Ibarra en 2000, cuando le faltó un punto para consagrarse en el esplendor de la extinta Alianza. Pero Ibarra no dio ballottage porque su contrincante, Domingo Cavallo, desistió ante la diferencia que lo separaba en votos de su rival.
Algo similar cree el macrismo que podría lograr, si es que consigue perforar el techo de adhesiones que mantiene en la Capital Federal.




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