24 de diciembre 2004 - 00:00

La izquierda "goza" pacto entre la CGT y el gobierno

Nada más incómodo para un «gordo» sindical argentino -en realidad un rubro de la actividad empresaria-que someterse al tribunal de las izquierdas. El órgano del Movimiento Socialista de Trabajadores que integra junto al viejo Partido Comunista la liga Izquierda Unida, lo «goza» en su editorial de esta semana a Hugo Moyano. El cacique de los camioneros sólo dijo que quería evitar desbordes pero el periódico «Alternativa socialista» interpretó eso como otro testimonio del pacto Moyano-Kirchner.

Los $ 100 para privados y estatales vienen bien pero son totalmente insuficientes. Se sigue demostrando que hay plata para repartir. La CGT reafirma su acuerdo con el gobierno. La CTA está en el mismo camino. Hay que garantizar el pago para todos, apoyar las luchas y reclamar una medida de alcance nacional.

No fue el «espíritu navideño» lo que hizo aflojar al gobierno los $ 100. Apareció la plata porque salieron a luchar los trabajadores, docentes y los del subte, pero la telefónica definió. Fue una pesadilla que el gobierno no quiere volver a tener. Los edificios y las calles fueron ocupados por el movimiento obrero, tomando la posta de los piqueteros. Para Kirchner... es mucho. Los reclamos obreros se hicieron sentir. ¿Cómo la vio Moyano?: «En la CGT existe «reocupación» ante la profundización de los conflictos por salarios», dijo.

¿Sabe por qué estaba preocupado? Porque no quiere estropear la relación con el gobierno, que tantos beneficios le viene trayendo a los dirigentes y sus sindicatos y tan pocos a los trabajadores.

A las familias obreras no les importa tanto quedar bien con el poder, más bien quieren y necesitan cubrir las necesidades cotidianas insatisfechas.

No se asombre que todavía hay más: «Los dirigentes sindicales tenemos que tener la responsabilidad de evitar todo tipo de desbordes. En los últimos años hemos aprendido bastante como para volver a cometer errores que puedan perjudicar nuevamente la economía. Esta dirigencia sindical sabe hasta dónde puede llevar los reclamos.»

•Responsables

¡No fueron las luchas las que perjudicaron la economía de la Argentina! Todos conocemos a los responsables, fueron: «Alfonsín, De la Rúa (UCR-Alianza), Menem, Duhalde (PJ). Y ahora Kirchner, que sigue gobernando para los empresarios y el FMI.

Quieren evitar las luchas porque cuando los trabajadores se movilizan por sus reclamospueden pasar por arriba a los dirigentes vendidos, hacer paros y decidir todo democráticamente. Exactamente lo opuesto a las prácticas sindicales cegetistas.

Estos dirigentes que ahora se acomodaron con Kirchner y el PJ sólo buscan mantener sus privilegios.

Así vio el futuro Moyano y anunció los pasos a seguir: «Los conflictos individuales es posible que se sigan dando. Lo que no se puede es tomar una determinación desde la CGT... No es momento de ninguna medida de fuerza y sólo el tiempo dirá si se puede dar más adelante... Nunca se descarta la posibilidad de un paro general, pero esa alternativa ni siquiera ha sido evaluada por la CGT».

Hasta hace un tiempo levantaban los paros por lluvia, ahora ni eso, no quieren ni hablar de paro.

La CTA tampoco tuvo mucho que ver con el otorgamientode los $ 100 y, más allá del aumento, siguen casi pasivos mientras los provinciales y municipales vienen muy atrás. Un importante sector de estatales no puede acceder al beneficio por el tope impuesto por
Kirchner.

Hay fuerza para pelear. Se mantienen importantes reclamos en subterráneos, docentes y otros sectores; hay luchas en el interior del país, algunas sostenidas en el tiempo; hay negociaciones colectivas en 149 gremios y queda por delante garantizar que lo otorgado se pague, ya que hay patronales que quieren esquivar el bulto.

•Plan de lucha

A esta realidad, al contrario de lo que dice Moyano, se impone la necesidad de reclamar un plan de lucha nacional preparado en asambleas de base, por un salario que, como mínimo, cubra el costo real de la canasta familiar.

Va a ser una pelea dura. Los dirigentes no quieren plan de lucha, lo dicen claramente. Pero hay que darla para que nuestro bolsillo y, en consecuencia, nuestras familias, no sigan sufriendo las consecuencias de un salario que no alcanza.

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