La marcha, también ausente en festejos del sciolismo

Política

«¡Los muchachos peronistas...!», comenzó a cantar, voz en cuello, un hombre cuando Daniel Scioli terminaba su discurso de proclamación del triunfo. Nadie lo siguió, al punto que, abochornado, no pudo ni siquiera empezar el segundo verso de la marcha. El vicepresidente saliente confirmó todos los pronósticos y ganó por un campo la elección para la gobernación bonaerense, un hecho que, por lo descontado, llamaba más a la satisfacción que al júbilo desatado.

Eran exactamente las 20.36 cuando Scioli, saco azul, camisa sport, se hizo presente en medio de una ovación en el amplio salón montado en el cuarto piso de un hotel céntrico, donde se había congregado una multitud de periodistas -más que simpatizantes, en rigor-.

Se mostró solo en el escenario junto a su compañero de fórmula, Alberto Balestrini, con un fondo de banderas argentinas y los afiches de su campaña. El presidente saliente de la Cámara de Diputados lo precedió en el uso de la palabra, y fue el encargado de poner el poco calor peronista que tuvo la noche, al agradecer a «los dirigentes del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires por este fenomenalresultado».

Los agradecimientos de Scioli fueron los de rigor -a su esposa, Karina Rabolini, y a su hila, Lorena, a Dios, a la vida, a los bonaerenses, a quienes lo votaron y a quienes no lo hicieron... y hasta a los periodistas-, pero lo más destacado de su mensaje fue su reiterada alusión a la necesidad de «tranquilidad y seguridad».

  • Compromiso

    Apeló como siempre a su «experiencia como deportista» para señalar que «las victorias hay que tomarlas con mucho compromiso, responsabilidad. Sepan que junto con este gran hombre que me acompaña (su compañero de fórmula, Alberto Balestrini) vamos a poner lo mejor de nosotros».

    «Gracias a la vida. Pondré lo mejor de mí, pero los necesito a todos ahora para ser un buen gobernador», aseguró antes de la ovación y los aplausos finales. Desde allí se trasladó al comando central del kirchnerismo para participar del festejo nacional.

    No podía sorprender la enorme cantidad de periodistas que acompañó su proclamación. Más allá de la importancia del cargo que ocupará, Scioli era «el hombre del día» en el oficialismo, tanto por el peso del distrito en el que se impuso como por la magnitud de su triunfo. El otro gran festejo, claro, pertenecía a una mujer.

    La espera del discurso del gobernador electo estuvo matizada por un generoso lunch, que los presentes degustaban en la amplia terraza contigua al salón. Las denuncias de falta de boletas y hasta de fraude lanzadas por algunos candidatos opositores centraban a esa altura los comentarios.

    Mientras, varias pantallas gigantes de plasma mostraban, en medio del martilleo persistente del jingle de campaña -pegadizo y de estilo melódico-, a Scioli con personalidades mundiales (Benedicto XVI, Lula da Silva, Michelle Bachelet, Ricarlo Lagos, el rey Juan Carlos de Borbón, el príncipe Carlos de Gales...), con ídolos del deporte, en contacto con la gente durante sus actos de campaña, en hospitales, en escuelas... Un ambiente prolijo, ante todo, y despojadode cualquier atisbo de la vieja mística del PJ del conurbano.

    Mientras, el ya gobernador electo se encontraba desde las 18 tres pisos arriba junto con su esposa, su hija y otros familiares directos. Recibió telefónicamente la felicitación, como él mismo dijo, del Presidente.

    Los primeros dirigentes en acercársele fueron la vicegobernadora, Graciela Giannettasio; el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra; la ministra de la Producción bonaerense, Débora Giorgi; el diputado Carlos Kunkel; el viceministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo; y el secretario de Deportes, Marcelo Garrafo.

  • Entorno

    El resto de quienes acompañaban a Scioli era gente de su entorno político: el fiscal Carlos Stornelli, futuro ministro de Seguridad bonaerense; Carlos Bilardo, quien se hará cargo de Deportes; Guillermo Francos, principal candidato para dirigir el Banco Provincia; Fernando Vilella, que suena para Agricultura; Germán Pérez, su número dos en la Secretaría de Turismo, área que encabezaría en la nueva administración provincial; «Chiche» Pelusso, que iría a la Lotería; Rafael Perelmitter; Carlos Machiarolli, y Sergio Zaragoza, entre otros.

    No faltaron los empresarios, entre quienes se adelantaron Daniel Garbarino y Florencio Aldrey Iglesias. Asimismo, estuvieron presentes el encuestador Manuel Mora y Araujo y amigos personales como Cristina Alvarez Rodríguez -sobrina nieta de Eva Perón-, Mario «Pacho» O'Donnell, el doctor Alfredo Cahe y el doctor Claudio Zin.
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