17 de mayo 2013 - 12:45

La orden que marcó la política de DD.HH. del kirchnerismo

El 24 de marzo de 2004, al cumplirse 28 años del golpe de Estado que marcó uno de los periodos más trágicos de la historia argentina, el por entonces presidente Néstor Kirchner tuvo un gesto que quedaría como símbolo de la política de derechos humanos que él mismo impulsó: le ordenó al jefe del Ejército de aquel momento, teniente general Roberto Bendini, que descolgara el cuadro de los dictadores y expresidentes de facto Jorge Rafael Videla y Roberto Bignone, antiguos directores del Colegio Militar.

Ese día Kirchner llegó al Colegio Militar acompañado por el pleno de su gabinete, lo que marcó desde el inicio la importancia que el Gobierno le daba a aquel acto. La orden del Presidente fue concisa pero determinante: "Proceda", le dijo a Bendini, quien tal cual el pedido descolgó los cuadros de los dictadores. Ese gesto fue aplaudido por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, los ministros de Defensa José Pampuro , de Desarrollo Social Alicia Kirchner, de Trabajo Carlos Tomada, de Interior Aníbal Fernández y de Justicia Gustavo Beliz, además del canciller Rafael Bielsa.
En su discurso, Kirchner abogó porque "nunca más tiene que volver a subvertirse el orden institucional".
En cuanto al retiro de los cuadros, el Presidente afirmó que "marca un claro posicionamiento que tiene todo el país, de terminar con esa etapa lamentable de nuestro país y que definitivamente esté consolidada la democracia y desterrado el terrorismo de Estado".

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