La UCR analiza no presentar fórmula
La nueva fórmula radical para la presidencia, Leopoldo Moreau-Mario Losada, comenzó su primer día poselectoral con malas noticias. La convención partidaria que se reúne el próximo fin de semana podría decidir bajar la fórmula y declarar la libertad de conciencia a los radicales. Ya son muchos los caciques partidarios que apoyan esta idea, que beneficiaría a Ricardo López Murphy. El gobernador mendocino, Roberto Iglesias, el cordobés Ramón Mestre y el intendente neuquino Horacio «Pechi» Quiroga quieren libertad de acción.
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Dicho de otra forma, que el partido no asuma el mismo método del PJ y que trabaje detrás de un solo candidato.
Uno de ellos es el gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, a quien la Constitución local le niega le reelección. Es decir que no tiene futuro político en ese cargo y puede darse el lujo de manifestar lo que le viene en gana porque está condenado a la soledad política. Como además es terco y, diría Alfredo Bravo, un «ganso radical» (para el veterano socialista todos los mendocinos son sustantivamente «gansos» y adjetivamente «radicales», «peronistas», «demócratas»), ha animado el fuego lopezmurphista dentro de la UCR de Mendoza.
Esa provincia fue el escenario de la mejor elección en 1999 de Domingo Cavallo (de la peor de Eduardo Duhalde) y tiene un fuerte sesgo moderado, un padrón ideal para la instalación de López Murphy.
Otro que respalda la abstención de la UCR, en una suerte de duelo posdelarruista, es el cordobés Ramón Mestre. Ya en diciembre el ex gobernador que prepara el regreso había propuesto la abstención luctuosa de su partido. La semana pasada estuvo en Buenos Aires en uno de los talk-shows convocados en el comité nacional del partido por Pablo Verani y escuchó que la idea de que la convención partidaria declare la libertad de conciencia.
• Amistad
Su amistad con López Murphy es manifiesta; cuando fue gobernador le propuso presidir el Banco de Córdoba y su negociador Ahuad tiene línea permanente con José María Lladós, uno de los jefes de campaña de López Murphy. El escenario ideal para una candidatura Mestre gobernador (o senador si Rubén Martí se postula a suceder a José Manuel de la Sota) sería no tener el peso de la fórmula nacional aunque haya elecciones en fechas diferentes.
Menos empacho en declararse lopezmurphista es un tercer postulante de la abstención de la UCR en las presidenciales. Es el intendente de la capital de Neuquén, Horacio «Pechi» Quiroga, que en estas horas compite por la reelección en el cargo. Afirma que la mejor chance para la UCR es declararse directamente en apoyo de López Murphy con el argumento de que el radicalismo nacional aplasta al verdadero radicalismo de los 560 municipios que gobierna en todo el país «y que está en algunos gobernadores».
Quiroga, Iglesias y Mestre están en esa línea del radicalismo que no osa decir su nombre al pronunciarse en favor de López Murphy y que ahora renace como una pesadilla para Moreau- Losada. El primer ademán de la fórmula es recomponer, para no quedar en manos de la Convención, la cúpula del partido. Quieren llamar a Angel Rozas (ala Moreau en la última interna) y Juan Manuel Casella (ala Terragno) para que reasuman la presidencia y vice del partido a la que renunciaron abochornados por la escandalosa interna.




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