18 de febrero 2003 - 00:00

La UCR analiza no presentar fórmula

La nueva fórmula radical para la presidencia, Leopoldo Moreau-Mario Losada, comenzó su primer día poselectoral con malas noticias. La convención partidaria que se reúne el próximo fin de semana podría decidir bajar la fórmula y declarar la libertad de conciencia a los radicales. Ya son muchos los caciques partidarios que apoyan esta idea, que beneficiaría a Ricardo López Murphy. El gobernador mendocino, Roberto Iglesias, el cordobés Ramón Mestre y el intendente neuquino Horacio «Pechi» Quiroga quieren libertad de acción.

La fórmula que ganó las internas presidenciales de la Unión Cívica Radical se vio forzada ayer, cuando aún festejaba el triunfo, a comenzar una nueva batalla: lograr que el partido le dé la exclusividad en las elecciones del 27 de abril y que no declare la libertad de conciencia de los afiliados.

Dicho de otra forma, que el partido no asuma el mismo método del PJ y que trabaje detrás de un solo candidato.


La inquietud ganó a la dupla Leopoldo Moreau-Mario Losada después del recorrido telefónico de ayer entre propios y extraños, incluyendo el ritual diálogo con Raúl Alfonsín. No los asustó tanto la amenaza de Rodolfo Terragno de contar todo lo que vio en esta interna que terminó de perder el domingo. Más les preocupó la tibieza del ex presidente en sumarse a los actos de campaña de la fórmula, ya acosados por la falta de fondos.

También ven señales de alarma en el reflujo de una línea del radicalismo del interior que se avergüenza de lo que pasó en esta interna y que al ganar Moreau alzan la voz también contra el radicalismo de la provincia de Buenos Aires que mantiene, acusan, una alianza con el duhaldismo. Prueba de esa sociedad atada por el actual presidente con el dúo Federico Storani-Moreau a comienzos de los años '90 es cómo colaboraron al peor fin del gobierno de Fernando de la Rúa y la actual sociedad política que tiene un importante sector de la UCR de la provincia con el actual gobierno. El hecho de que haya funcionarios radicales en áreas del gobierno que tras la caída de De la Rúa siguen en sus cargos es el testimonio de que esa sociedad bonaerense sigue vigente y, ahora, dice este eje crítico, busca quedarse con la fórmula presidencial.

La batalla por mantener una fórmula presidencial que les ha costado muchísimo lograr la tendrán que dar Moreau-Losada en la convención nacional del partido, que preside Sergio Montiel. El próximo fin de semana la mesa chica de ese órgano que elabora la estrategia electoral del partido tiene una cita a la que irán representantes de los sectores que proponen que la UCR eluda la vergüenza de sacar un porcentaje mínimo de votos el 27 de abril.

La fórmula oficial sabe, además, que esa posición tiene nombre y apellido, Ricardo López Murphy. Quienes sostienen que la UCR no debe presentar candidato mantienen, de hecho, una alianza objetiva con el ex ministro de Defensa, hoy candidato por afuera del partido al que perteneció desde su adolescencia.

• Negativa

Uno de ellos es el gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, a quien la Constitución local le niega le reelección. Es decir que no tiene futuro político en ese cargo y puede darse el lujo de manifestar lo que le viene en gana porque está condenado a la soledad política. Como además es terco y, diría Alfredo Bravo, un «ganso radical» (para el veterano socialista todos los mendocinos son sustantivamente «gansos» y adjetivamente «radicales», «peronistas», «demócratas»), ha animado el fuego lopezmurphista dentro de la UCR de Mendoza.

Esa provincia fue el escenario de la mejor elección en 1999 de
Domingo Cavallo (de la peor de Eduardo Duhalde) y tiene un fuerte sesgo moderado, un padrón ideal para la instalación de López Murphy.

Otro que respalda la abstención de la UCR, en una suerte de duelo posdelarruista, es el cordobés Ramón Mestre
. Ya en diciembre el ex gobernador que prepara el regreso había propuesto la abstención luctuosa de su partido. La semana pasada estuvo en Buenos Aires en uno de los talk-shows convocados en el comité nacional del partido por Pablo Verani y escuchó que la idea de que la convención partidaria declare la libertad de conciencia.

• Amistad

Su amistad con López Murphy es manifiesta; cuando fue gobernador le propuso presidir el Banco de Córdoba y su negociador Ahuad tiene línea permanente con José María Lladós, uno de los jefes de campaña de López Murphy. El escenario ideal para una candidatura Mestre gobernador (o senador si Rubén Martí se postula a suceder a José Manuel de la Sota) sería no tener el peso de la fórmula nacional aunque haya elecciones en fechas diferentes.

Menos empacho en declararse lopezmurphista es un tercer postulante de la abstención de la UCR en las presidenciales. Es el intendente de la capital de Neuquén,
Horacio «Pechi» Quiroga, que en estas horas compite por la reelección en el cargo. Afirma que la mejor chance para la UCR es declararse directamente en apoyo de López Murphy con el argumento de que el radicalismo nacional aplasta al verdadero radicalismo de los 560 municipios que gobierna en todo el país «y que está en algunos gobernadores».

Quiroga, Iglesias y Mestre
están en esa línea del radicalismo que no osa decir su nombre al pronunciarse en favor de López Murphy y que ahora renace como una pesadilla para Moreau- Losada. El primer ademán de la fórmula es recomponer, para no quedar en manos de la Convención, la cúpula del partido. Quieren llamar a Angel Rozas (ala Moreau en la última interna) y Juan Manuel Casella (ala Terragno) para que reasuman la presidencia y vice del partido a la que renunciaron abochornados por la escandalosa interna.

Dejá tu comentario

Te puede interesar