Los pedidos hechos por Rodolfo Terragno y Leopoldo Moreau al comité nacional de la UCR, a través de su vicepresidente, Juan Manuel Casella, para que se convoque a internas «abiertas» el 15 de diciembre recibirá hoy otros reclamos coincidentes. Una alternativa que deberá aprobar la convención nacional, tal como lo estableció «por única vez», cuando en el '99 aprobó la confrontación entre Fernando de la Rúa y Graciela Fernández Meijide. La convención radical de la provincia de Buenos Aires lo ha resuelto hace un par de semanas, estableciendo en el distrito el régimen de internas abiertas en la determinación todos los cargos electivos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cuando se habla de internas, los radicales se sienten en su salsa. El comité nacional abordará hoy el tema, y aunque se apuesta a que por mayoría se convoque a internas para el 15 de diciembre, habrá una arremetida para que sea la convención nacional la que defina el binomio de la fórmula que llevarán a los comicios generales del 30 de marzo. Los radicales recuerdan el antecedente del '99, cuando fue este cuerpo colegiado de la UCR el que definió la fórmula De la Rúa-Carlos Chacho Alvarez, dándole un corte a la interna en ciernes. Y Terragno, que también entonces como ahora, estaba anotado como precandidato, terminó levantando campamento y renunciando a su postulación. «El problema es que ahora no tenemos ni un Raúl Alfonsín ni un Fernando de la Rúa» como aspirantes a la presidencia de la Nación casi excluyentes, se franqueó inusualmente ayer Federico Storani, titular del poderoso comité de la provincia de Buenos Aires, cuya agrupación interna, la Corriente de Opinión Nacional (CON), se sumará hoy al reclamo de internas abiertas. En la última reunión de cúpula, realizada en el hotel Elevage, se tiraron sobre la mesa dos alternativas, buscando evitar una interna por la grilla presidencial que, además de ser desgastante, puede exhibirlos desnudos de apoyos dentro del propio partido: Una, la de ir con fórmula propia, que fue la que finalmente prevaleció. La otra era armar un binomio que resultara negociable para terminar en un frente electoral con fuerzas afines. La opinión ganadora fue sobre la base de lograr consenso sobre quién sería el candidato y el vice a integrar la fórmula.
Sobre esta propuesta hubo sondeos y no faltó el que pensara que el gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, podía ser ese candidato. Sin embargo, y a la hora de medirlo ante la opinión pública, el discreto sondeo encargado lo mostró por debajo de Terragno. No obstante el prestigio indudable que se le reconoce al mendocino en la región cuyana. De Osvaldo Alvarez Guerrero y Moreau, los otros dos precandidatos ubicados en la grilla, mucho menos, porque el amperímetro -dicen los radicales que no comulgan con ellos con evidente malicia-, «no lo mueven». Es por esto que los radicales están convencidos de que habrá internas, porque además tendrán así la oportunidad de un recuento globular para el quién es quién, entre quienes se postulan para ocupar algún lugar en las listas de los aspirantes a una banca legislativa.
• Vice
También se sigue evaluando quién será el vice, compañero en la fórmula que llevará la UCR. Se pensó en el catamarqueño Horacio Pernasetti, actual presidente del bloque de diputados radicales, como una forma de comprometer en la elección al gobernador de Catamarca, Oscar Castillo, refugiado localmente en el Frente Cívico y Social. No fue el único evaluado. También se pensó en un nombre de peso en el interior, capaz de desvirtuar la especie, cierta, de que los radicales sacan sus candidatos mayoritariamente de la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires y Córdoba. A quien eligieron en este caso fue a Raúl Baglini, otro mendocino que desde la banca de diputado ha sabido generar un creciente prestigio como representante del interior.
Dejá tu comentario