Lanzan carrera a la gobernación
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Ramón Puerta
El escenario mostró ayer que, en la transversal coalición, no hay nada definido en materia de candidaturas, precisiones que recién se conocerían «a mediados del año que viene». En rigor, es prematuro incluso saber si un consenso permitirá saltear el paso de la interna partidaria.
Según un rovirista de primerahora, «nadie tiene nada asegurado» en materia de la sucesión de Rovira. La misma fuente advirtió además que hay cierto «apresuramiento» de algunas figuras, «que ya se están poniendo el saco y la corbata» pero que «no trabajaron lo que correspondía en la campaña».
Pero, es parte del folclore, la danza de nombres ya comenzó. La integran fundamentalmente dos figuras del oficialismo cuya pretensión de gobernar Misiones es vox populi: el vicegobernador Pablo Tschirsch (de extracción peronista) y el senador nacional Maurice Closs (radical rovirista). «Ojo que puede haber un tapado», advirtió, sin embargo, una fuente del oficialismo.
Tschirsch, de 54 años, es un empresario tealero que trajina la carrera política desde 1995. Pero el dato más significativo quizás -en la arena política misionera signada por la intervención de la Iglesia- es que se trata de un pastor evangélico (no practicante en la actualidad) y doctor en Ciencias Teológicas. Apostaba a pelear la gobernación en 2011, pero ahora la tierra cambió bajo sus pies.
En paralelo, tampoco hay nada dicho en el multicolor FUD, un frente que unió a justicialistas, la UCR oficial, el Partido Socialista, la CGT, la CTA, organizaciones sociales y, con un rol central, figuras de las iglesias Católica y Evangélica.
Se trata de socios, en algunos casos otrora impensados, a quienes unió el espanto a la reelección indefinida (y la conveniencia). Algunos de ellos intentarán reeditar un clon del FUD para las eleccionesprovinciales de 2007. Este escenario, sin embargo, presenta al menos dos obstáculos clave: desaparecerán las convocantes candidaturas de miembros de la Iglesia y, además, no todos los adscriptos aceptarán convivir en una misma vecindad electoral.
Ayer a la noche la mesa de conducción del FUD se disponía a mantener en Posadas el primer encuentro tras los comicios del domingo. Invitados a la mesa estaban, entre otros, el anfitrión Jorge Galeano (MAP), los justicialistas Luis Viana (senador nacional) y Adolfo Velázquez (líder camionero) y el radical Daniel González (presidente del partido), aunque habrá que ver quiénes finalmente asistieron al convite.
Los ex roviristas peronistas Jorge Brignole (intendente de Posadas) y Esteban Lozina (presidente de la Legislatura) no iban a ser de la partida, ya que si bien adhirieron a la causa FUD, no se enrolaron formalmente a la embestida.
Tampoco había sido invitado el ex gobernador y ex presidente Ramón Puerta, quien si bien sueña con volver a pelear la gobernación, hoy parece no contar con cabida en la estructura que apuran algunos de los socios opositores.
En este marco, y más allá de haber integrado la misma boleta del No en las urnas, ya comenzarona sentirse los crujidosinternos de la coalición, lo que abre una incógnita sobre su futuro electoral.
Por lo pronto, fuentes de la UCR provincial dejaron entrever que no están dispuestas a compartir un espacio 2007 ni con Puerta ni con Viana, aunque podrían llegar a ser más permisivos con Velázquez, hombre de Hugo Moyano. «Pero con Kirchner no vamos a ir», advirtieron los hombres alineados con Roberto Iglesias, quien el pasado domingo estuvo en Posadas para celebrar el triunfo del FUD.
En paralelo, trascendió que habría ya un preacuerdo para que esos radicales anticoncertación K se alíen el año entrante a los renovadores desencantados Brignole y Lozina, bajo el sello del Frente de Todos, en una postal en la que no se descarta la inclusión de figuras del justicialismo misionero porque «es imposible pensar en un triunfo sin el peronismo».
«No sé cómo va a quedar el FUD después de la salida del obispo Piña, pero es posible armar otro frente opositor, con las mismas características», sólo se limitó a confirmar, sin embargo, Brignole a este diario, tras aclarar que el contundente triunfo opositor en la capital «no es una victoria» de la intendencia «sino de la sociedad». «El que quiera facturarlo como propio se equivoca», aclaró el abogado de 47 años, al frente de Posadas desde 2003.
Por su parte, Viana coincidió en la conveniencia de impulsar «el armado de un espacio político nuevo en la provincia» y destacó que «la educación es la clave de la nueva política».
Mientras tanto, el PJ misionero sigue intervenido, en manos del correntino Hugo Perié y despojado de su otrora perfil opositor. Un escenario que Kirchner congelaría hasta después de las elecciones, al menos según la óptica de algunos de los caciques justicialistas misioneros.




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