Ramón Puerta salió ayer a despegarse de la polémica por las carpetas que, supuestamente, recibieron los nuevos senadores con información sobre honorarios y cupo de empleados a designar. El presidente provisional aseguró en un comunicado de la presidencia del Senado que «no recibió carpeta alguna consignada a su nombre y con ese contenido».
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Derivó responsabilidades en su antecesor en el cargo, el radical Mario Losada, y el ex secretario administrativo, hoy número 2 del área, el alfonsinista José «Chiche» Canata. Unos pocos senadores que recibieron el memorándum (la mayoría negó haberla visto siquiera) se lo adjudicaron al colaborador de Losada.
A pesar de que el asunto recién se ventiló durante este último fin de semana y trataron de salpicar injustamente a Puerta, las carpetas circularon unas semanas antes de la sesión preparatoria del 29 de noviembre. En consecuencia, ni siquiera se sabía si continuaría el radical misionero en la presidencia provisional o si lo reemplazaría su comprovinciano peronista.
El affaire derivó ayer en una pelea que casi termina con heridos entre Canata y su heredero, Juan Langton. El nuevo secretario administrativo, que responde naturalmente a Puerta, también desmintió haber distribuido cualquier información sobre dietas, subsidios, pasajes, etcétera.
El nuevo presidente provisional explicó ayer que, desde que asumió, se redujo de 10 a 5 la cantidad de empleados por comisión, y de 11 a 7 la cantidad de personal por senador.
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