Las monjas sabían que López iba a ir al convento
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José López.
"Esa noche, yo estuve esperando hasta las 12 y ahí viene la hermana Marcela y me avisa que podíamos irnos a dormir porque ya no iba a venir José. Entonces me fui a acostar a mi celda, cerré la puerta y me fui a dormir", indicó María.
Recordó que a una determinada hora Marcela le golpeó la puerta para avisarle que había policías afuera del monasterio, por lo que ella les atendió el portero eléctrico y que luego les abrió cuando Alba le avisó que así lo hiciera "porque José ya se iba".
"Ahí me enteré yo que estaba José en el interior del monasterio. Abrí el portón y quedó abierto. Todo lo que pasó cuando entró la Policía yo no lo sé porque yo me quedé en el interior del monasterio, en el sector de clausura", agregó.
Los policías habían declarado la semana pasada que estuvieron entre 40 minutos y una hora aguardando frente al portón y que "la madre Alba" -quien no está en condiciones de salud de prestar declaración- dio instrucciones de abrir porque "López ya se iba".
En tanto, la religiosa negó que haya visto en el convento en alguna ocasión al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y a la exministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner, tal cual trascendió a partir del escándalo protagonizado por López.
Por su parte, Marcela Albin recordó que, cuando a las 20 del día lunes 13 le fue a poner oxígeno a la Madre Alba a su habitación, ella le dijo que iba a ir Lopez al convento.
"Yo a José lo vi dos o tres veces, porque a veces monseñor no podía abrir la puerta de la casa, entonces iba yo a abrirle la puerta, y ahí lo vi a José con su señora, María", dijo en referencia a María Amalia Díaz, la esposa del exfuncionario y también investigada por enriquecimiento ilícito.
"A eso de la madrugada, sonó el teléfono interno del sector de la ropería, yo me levanté a atender y era la madre Inés, que me dijo que vaya a la vivienda de la madre Alba. Tenía la voz temerosa. Eran más o menos las 4 de la mañana", dijo Marcela.
Luego recordó que ingresó donde se encontraba Inés y "José estaba ahí con unos bolsos", por lo que "la madre Inés le abrió la reja primero y después la puerta, y él le dijo: ´Esto traigo para el Monasterio´", y que "quería ver a la madre Alba", porque siempre hablaban con ella o con el monseñor".
"José y la señora María a veces traían comida, té, fideos, arroz, también donó sábanas, ropa todo para nosotras", recordó, aduciendo desconocer que en los bolsos había millones de dólares.
"Yo recién vi el arma cuando el policía me la mostró. La madre Inés tampoco había visto el arma", agregó intentando salvar la situación de la hermana Inés citada a indagatoria; y también hizo lo propio para con Alba: "Ella pensaba que José era un hombre bueno, que lo quería a monseñor, a la madre Alba, y no cayó en lo que realmente sucedió".
La monja Marcela también señaló que esa noche, Lopez y la Madre Alba estuvieron reunidos alrededor de una hora en su cuarto y que en un momento determinado ella ingresó para llevar scons.
Luego de la declaración, hubo un careo entre ambas religiosas por pequeñas contradicciones en sus declaraciones.
La declaración de las religiosas se produjo en plena feria judicial con el edificio casi vacío, aunque el tercer piso de Comodoro Py, donde Rafecas tiene su despacho, estuvo bloqueado y con importante presencia policial que impedía el paso de periodistas y curiosos.
Para la primera semana de agosto, está prevista la declaración indagatoria de la hermana Inés, de los presuntos testaferros Eduardo Gutiérrez y Andrés Galera y María Amalia Díaz, esta última esposa de José López.



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