28 de agosto 2001 - 00:00

Legisladores, al juez por romper el tintero de Eva

El legislador radical Jorge Enríquez denunciará hoy a su colega de la UCeDé Julio Crespo Campos, con quien mantuvo un duro altercado el jueves pasado durante la sesión ordinaria de la cámara de la Capital Federal.

Enríquez
, vicepresidente de la Legislatura de la Ciudad, hará la presentación por la rotura del tintero que perteneció a Eva Perón, y no por los golpes que le propinara su par de bancada. El objeto histórico fue tomado por el ucedeísta para arrojárselo a su contrincante durante una pelea en el salón lindero al recinto. El tintero, esquivado por Enríquez, rozó la espalda del frepasista Ariel Schifrin, quien intentaba separar a sus pares de bancada tal como en trifulca callejera. Un hábil movimiento del radical evitó que la pesada reliquia diera en la cabeza del titular del bloque Alianza.

La pelea, producto de discusiones políticas cuando faltaba un día para el cierre de boletas electorales, ocurrió en el Salón Eva Perón, donde se exhibe el escritorio que perteneció a la primera dama y otros objetos, protegidos, de alguna manera, por un grueso cordel para evitar acercamientos. Como el fragor de la contienda no tuvo límites, Crespo Campos para defenderse tomó el útil de la mesa. Se trata de una base de mármol negro de más de 40 centímetros de largo, con dos tinteros de bronce y una lapicera, cuyo peso se calcula en más de 5 kilos. También Crespo arrojó una placa de bronce y base de ónix con el mismo destino y fin: terminaron rompiéndose en el piso.

«No hay normativa que nos indique que el tintero sea patrimonio histórico»
, se excusó Enríquez, quien no llegará a tanto con la denuncia, ya que para el Código Penal el daño implica una pena de quince días a un año de prisión.

La rotura del tintero de Evita provocó todo tipo de discusiones en la Legislatura, como por ejemplo que Enríquez debía llamar a una licitación para restaurar la pieza. De acuerdo con el vicepresidente de la casa, no haría falta esa convocatoria si es que no se trata de patrimonio histórico.

• Promesa

«La denuncia la tengo que hacer porque es patrimonio de la Legislatura, está al cuidado nuestro», lamentó ayer a este diario el radical.

Lo más sorprendente de la historia es que los diputados que presenciaron la contienda habrían hecho al parecer una promesa de no difundir lo ocurrido, y aún ayer algunos negaban el relato de la pelea y sus consecuencias.

Sin embargo, los empleados de la casa decidieron hacer una presentación ante las autoridades con un argumento simple:
«Si alguno de nosotros hubiera roto el tintero o la placa, seguramente se nos habría sancionado».

La segunda parte del papelón legislativo comenzará cuando los diputados porteños tengan que relatarle a la Justicia en qué circunstancias y cómo ocurrió el despedazamiento de la antigua pieza. Sin duda allí sí relatarán que
Cecilia Felgueras cuando entró en la escena para intentar poner orden recogió los pedazos de mármol al tiempo que repetía «no se rompió, no se rompió».

Ayer asesores de diputados peronistas pensaban en formular también la denuncia por lo que consideraron un
«acto de violencia en un sitio histórico», pero cayeron en la cuenta de que Crespo Campos es candidato a diputado nacional en sexto lugar en la boleta que el PJ Capital comparte con el cavallismo.

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