30 de septiembre 2004 - 00:00

Ley Blumberg hace pelear al Senado con el gobierno

Senadores radicales, transversales y algunos peronistas salieron ayer a cargar contra el ministro de Justicia de Néstor Kirchner, después de que Horacio Rosatti dijera a los legisladores que el Poder Ejecutivo iba a apoyar un proyecto de la diputada Hilda Chiche Duhalde sobre minoridad, en lugar del dictamen consensuado -luego de meses de trabajo- entre oficialismo y oposición en la Cámara alta.

La embestida tiene como trasfondo el agotamiento de los miembros del Congreso -que quedó dividido- por el recorte de facultades y el manejo parlamentario -virtualmente, a control remoto- que se hace desde la Casa Rosada, vía imposición de la agenda legislativa, potestades delegadas y decretos de necesidad y urgencia casi sin control.

Aunque también existe una brecha bicameral entre los senadores progresistas en materia de protección a la niñez (evitar la judicialización de los conflictos con niños y adolescentes), y la imposición de la supremacía duhaldista -que, según los críticos, refuerza la idea del encierro del derogado instituto del Patronato- en la otra ala del palacio de las leyes.

• Jurados

El anuncio ministerial, que desató una inesperada crisis (no se trata de un tema de «caja» o político, aunque sí de impacto mediático -a 24 horas de la tragedia de Carmen de Patagones-), se produjo en el mismo momento en que se confirmó el aval del gobierno a la iniciativa del senador Jorge Yoma sobre juicio por jurados, en el atardecer del último martes.

«El ministro vino a cambalachear figuritas»,
denunció el radical Gerardo Morales. «La actitud de Rosatti es un desatino institucional», apuntó Vilma Ibarra (FG-Capital Federal), devenida en transversal crítica del kirchnerismo en el hemiciclo. «Usted no puede decirnos qué debemos votar», lo había increpado en la cara al funcionario Liliana Negre de Alonso (PJ-San Luis), según contó ayer este diario.

La UCR, la adolfista Negre de Alonso, y lo que queda del Frepaso y el Frente Grande bajaron en la víspera al recinto para participar de una sesión especial, prevista para tratar el dictamen sobre protección de menores, uno de los puntos incluidos en el reciente petitorio de Juan Carlos Blumberg como paso previo a la discusión sobre la rebaja de edad de imputabilidad.

Obviamente,
el grueso del PJ faltó a la cita del mediodía y no hubo quórum. Unas horas más tarde, Diputados iba a derogar la Ley de Patronato -aunque con cuatro despachos de comisión sobre la mesa, en vez de la única y trabajosamente acordada redacción del Senado-, y aprobar así el texto de Chiche Duhalde bendecido por Rosatti (ver vinculada).

«El dictamen que se ha firmado prestigia el Senado y se da de patadas con lo que va a votar Diputados. Para desmerecer el tema, se ha deslizado que es una pelea de mujeres
(senadoras versus Chiche). Son proyectos antagónicos; el de Diputados deroga la Ley de Patronato pero ratifica el esquema tutelar y, para nosotros, los niños deben ser sujetos de Derecho y no objetos de tutela», concluyó Morales. Lejos del número mínimo de 37 presentes que exige el reglamento, los asistentes se despacharon contra el responsable del área judicial.

A continuación, uno de los tramos del testimonial debate que incluyó la tímida intervención del justicialista
Marcelo Guinle y la transversal crítica Diana Conti.

Gerardo Morales
: Me preocupa que el ministro haya venido a imponernos la agenda. Esto no es un cambio de figuritas. Hay una disidencia fundamental con el proyecto de Diputados que no tiene que ver con partidos. Esto es un corte transversal. Hay unidad de criterio de todos los senadores...

Marcelo Guinle
( presidente provisional): Todos nos estamos manejando por trascendidos de lo que supuestamente se dijo en esa reunión entre el ministro y varios senadores, a la cual no asistí. Hay que ser muy cuidadoso...

Liliana Negre de Alonso:
Yo fui testigo de la reunión. Y el señor ministro dijo que se iba a apoyar el dictamen de Diputados desde el PEN. Yo le dije que nos estaba faltando el respeto.

Diana Conti:
Se decidió en Labor Parlamentaria que no iba a haber sesión. Este Senado no está dirigido por un ministro. Somos nosotros los que decidimos. Y no creo que sea sólo esta iniciativa la que impida la sesión: recordemos que se había prometido que hoy (por ayer) debatiríamos la desfederalización de delitos de drogas de menor cuantía para que pasara a la competencia de la Justicia bonaerense...

G.M.:
Más claro, echarle agua. Negre fue testigo de lo que afirmó Rosatti. Coincido con Conti: nosotros somos responsables de que no haya sesión. Hubo una situación de marchas y contramarchas con esta sesión y muchos legisladores no llegaron a viajar.

Vilma Ibarra:
Con todo respeto, hablemos las cosas como son. Funcionan los teléfonos y los acuerdos internos. Hubo un dictamen que firmamos todos: Mabel Müller, María Laura Leguizamón, Negre, yo, Marita Perceval, Morales, Conti. Entendíamos que habíamos logrado un consenso valioso, sabiendo la política de Estado que queríamos implementar. Los senadores tenemos la responsabilidad de venir a sentarnos. No debería haber hecho comentario alguno sobre lo que debíamos legislar.

G.M.:
Insistiremos la semana que viene.

Dejá tu comentario

Te puede interesar