21 de diciembre 2004 - 00:00

Libro de cuentos motivó protesta parlamentaria

Estaba pensado un encuentro casi entre amigos para la presentación del nuevo libro del santafesino Oscar Lamberto sobre humor político en el Salón de Conferencias de Diputados, el mismo donde se reúne la comisión de Labor Parlamentaria junto con Pasos Perdidos. Pero se convirtió el jueves pasado en un encuentro multipartidario con quejas a la situación política del Congreso y sociales en general.

Hasta algunas kirchneristas, que entraron mientras esperaban el comienzo de la sesión, terminaron acercando posiciones con radicales, peronistas rebeldes y provinciales.

Lamberto
, diputado hasta 2007, eligió este año bajar su perfil político en el recinto de sesiones, prefirió abocarse a la literatura generando este año ya dos títulos, mientras cumple su función de diputado. En el primero relató su experiencia como secretario de Hacienda del Gobierno de Eduardo Duhalde y ahora se abocó a escribir cuentos. Para presentarlo se convocó, entonces, a amigos del santafesino y, como disertante central, al radical mendocino Raúl Baglini, su principal aliado fuera del PJ, también formalmente alejado del poder por haber vencido su mandato como senador el año pasado. Junto con Baglini se sentó otra amiga del homenajeado, Irma Roy, lista para actuar.

En primera fila observaban el espectáculo otros amigos de Lamberto: Luis Uriondo, Miguel Angel Toma y María del Carmen Alarcón. Se sumaron Guillermo Alchourron -que compró el libro-, el ultrakirchnerista Osvaldo Nemirovsci y toda una delegación de mujeres duhaldistas.

Baglini
arrancó su presentación haciendo un análisis literario de la obra -hay un dicho en el Congreso que en broma dice que el mendocino puede hablar de cualquier tema porque «no es ni jurisconsulto ni economista, es sabio»-. Pero terminó, era imposible de otra forma, con una denuncia política: «Yo no entiendo por qué el Parlamento deja de lado a los mejores por internas políticas». Todos pensaron que se refería no sólo a los problemas del grupo «nuevo Barrio Chino» dentro del bloque PJ -en el que se ubica Lamberto-, sino también a su propia interna en la UCR.

Hubo curiosidad luego, que no se quiso revelar, por el verdadero nombre de uno de los protagonistas de un cuento que leyó Irma Roy: un diputado del interior que se hizo célebre por sus pocas ganas de trabajar al afirmar: «Un mandato de cuatro años es insuficiente para conocer los principales boliches y restoranes de Buenos Aires».

Lamberto
finalizó denunciando la «creciente bipolaridad entre superricos y superpobres que no pueden entrar en el sistema y que se agudiza en la Argentina. Existe un país dual que se va agudizando», dijo. A la salida, Nemirovsci -que por ubicación política raramente se dirige la palabra con Lamberto- se acercó a preguntar: «¿Vos estás convencido de lo que decís? Si es así, con un aumento de $ 100 no alcanza para nada».

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