Libro de cuentos motivó protesta parlamentaria
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Lamberto, diputado hasta 2007, eligió este año bajar su perfil político en el recinto de sesiones, prefirió abocarse a la literatura generando este año ya dos títulos, mientras cumple su función de diputado. En el primero relató su experiencia como secretario de Hacienda del Gobierno de Eduardo Duhalde y ahora se abocó a escribir cuentos. Para presentarlo se convocó, entonces, a amigos del santafesino y, como disertante central, al radical mendocino Raúl Baglini, su principal aliado fuera del PJ, también formalmente alejado del poder por haber vencido su mandato como senador el año pasado. Junto con Baglini se sentó otra amiga del homenajeado, Irma Roy, lista para actuar.
Baglini arrancó su presentación haciendo un análisis literario de la obra -hay un dicho en el Congreso que en broma dice que el mendocino puede hablar de cualquier tema porque «no es ni jurisconsulto ni economista, es sabio»-. Pero terminó, era imposible de otra forma, con una denuncia política: «Yo no entiendo por qué el Parlamento deja de lado a los mejores por internas políticas». Todos pensaron que se refería no sólo a los problemas del grupo «nuevo Barrio Chino» dentro del bloque PJ -en el que se ubica Lamberto-, sino también a su propia interna en la UCR.
Lamberto finalizó denunciando la «creciente bipolaridad entre superricos y superpobres que no pueden entrar en el sistema y que se agudiza en la Argentina. Existe un país dual que se va agudizando», dijo. A la salida, Nemirovsci -que por ubicación política raramente se dirige la palabra con Lamberto- se acercó a preguntar: «¿Vos estás convencido de lo que decís? Si es así, con un aumento de $ 100 no alcanza para nada».



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