17 de agosto 2005 - 00:00

"Lo más miserable de la política"

El gobierno salió ayer a desgastar a Eduardo Duhalde desde dos trincheras. El jefe de Gabinete mostró un indicio de lo que fue la negociación previa a la ruptura entre el ex presidente y Néstor Kirchner. Confirmó lo que se había publicado, que Kirchner quería el acuerdo, pero con una capitulación total de Duhalde, algo que se verificaría -en el proyecto del Presidente- ejerciendo el poder de veto sobre los nombres propuestos como candidatos a diputados nacionales.

En diálogo con radios de la Capital, Alberto Fernández dijo que cuando discutió los cargos en una lista de candidatos a legisladores nacionales se «metió en lo más miserable de la política». «De aquel Duhalde que quería dar un paso al costado para ser bisagra entre lo viejo y lo nuevo a este Duhalde que termina discutiendo lo más miserable de la política, que son las posiciones de una lista, hay una distancia sustancial», sostuvo el funcionario como si para él el ejercicio de la política se ampliase hacia otro tipo de prácticas. Este Fernández, como se sabe, es presidente del PJ de la Capital, donde impuso una lista única de candidatos al son de «el Presidente no quiere internas, la lista es ésta o es ésta. Al que no le guste, que se vaya».

Según Fernández, la decisión de romper con Duhalde se tomó cuando el kirchnerismo se «dio cuenta de que la propuestaque nos hacía era mentirle a la gente de que algo cambie para que todo siga igual». En esa lista que, dice Kirchner (y Fernández), los horrorizó había figurado, entre otros, Miguel Angel Toma, hombre que después no apareció en la nómina duhaldista. ¿Usó ese nombre el ex presidente para arrastrar las marcas de Kirchner hacia la ruptura final? ¿Se comió ese amague el gobierno?

• Evaluación

Por otra parte, desde el pedestal académico desde el cual mira el mundo, Chacho Alvarez dio su versión de la misma comedia. En diálogo con radio «América», el ex vicepresidente evaluó la decisión de Kirchner de confrontar con el duhaldismo como el eje de su gestión política. «Es una batalla sustantiva para los próximos dos años», ponderó Alvarez. En ese sentido, sostuvo que «es lógico que la decisión de Néstor Kirchner de confrontar con parte de la estructura del duhaldismo define un poco los rasgos de la nueva etapa de los dos últimos años del período que va a gestionar».

Kirchner
-aconsejó, sin embargo, Alvarez- «no puede prescindir del PJ» porque es la fuerza que «da gobernabilidad a la Argentina en términos de votaciones, de mayorías en la Cámara de Diputados, en el Senado y en las gobernaciones».

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