El gobierno atornilló en las últimas horas al poeta y tangólogo RicardoOstuni como el vocero de Fernando de la Rúa. Esa medida apartacompletamente de esa función a Darío Lopérfido, cuyas tareas secircunscribirán al manejo de los medios en manos del Estado, el COMFER y elárea de cultura. La novedad se esperaba desde que Ostuni fue acercado ala vocería para, en palabras del Presidente, «darle una mano a Darío».
A la vuelta del viaje a España, el Presidente desalentó otros cambios,por caso la división de la Secretaría de Medios y Comunicación y confiar laprimera a un dirigente político. Cuando De la Rúa estaba en España sesorprendió con la noticia de que Juan Pablo Baylac, un diputado radicalde penetrante aroma monopólico, figuraba en la lista de aspirantes a reemplazara Lopérfido en la vocería presidencial. En las últimas horas descartóesa chance con una frase mortífera sobre Baylac: «Se está autopostulando».
Esa nominación la conocía en realidad ya de antes De la Rúa; laficha de Baylac se la llevaron a Olivos algunos dirigentes radicales dela Capital Federal en la fronda de la última crisis de gabinete hace dossemanas. El polémico legislador de Bahía Blanca, un modesto hoy distanciado dela dupla Storani-Moreau era promovido para dos casillas: o segundo dela SIDE o vocero presidencial.
Además de su protagonismo en la Comisión de Comunicaciones, Baylac hatenido su hora de gloria en la TV cable, donde animó hace algunos años unprograma con el diputado cavallista de la Capital Jorge Argüello.
La ansiedad de pasar al Poder Ejecutivo en tan entretenidas áreas(medios o espionaje) terminó frustrando por incontinencia oral la chance de Baylac.En un reportaje que le hizo en una radio porteña el animador Enrique Vázquez(otro personaje de los '80), no sólo fustigó al loperfidismo presidencial,algo que lo identifica con Moreau. También dio una muestra de cuál creedebe ser la tarea de un secretario de Medios. Es una perla cómo describe latarea de desmontar «operaciones de prensa» actuando dentro de los mediospara «controlarlos». Veamos esa perla insólita:
Rumores
Periodista: A usted le han ofrecido la Secretaría de Medios deComunicación.
Juan Pablo Baylac: Bueno, en realidad, ofrecer, ofrecer desde elámbito de la Presidencia de la Nación no he tenido ninguna señal. Lo que me hanllegado son rumores de que el Presidente está estudiando la posibilidad dedividir la Secretaría de Medios y Cultura en dos, una en Secretaría de Medios yla vocería presidencial, y otra la Secretaría de Cultura, estaría pensandoalgún nombre para colocar en la Secretaría de medios. Hay hombres vinculados alpresidente De la Rúa y vinculados a mí que me dicen que están por hablar con élprecisamente la tarea. Pero yo tengo otro dato más quizás.
P.: La información que yo tenía era que al regreso de su viaje a Españaes que el Presidente le iba a ofrecer a usted la Secretaria de Medios deComunicación. Esto para que los oyentes no piensen que me había enterado através suyo.
J.P.B.: Lo que pasa es que alguna vez con el Presidente hemoshablado acerca de nuestra capacidad de información, eh, y también he criticadola falta de ...digamos, de acople entre el gran esfuerzo que está haciendo elgobierno para resolver los problemas de la Argentina y la falta de unafotografía más clara acerca de las diferencias del gobierno de la Alianza conel gobierno de Menem.
P.: Usted hace una crítica concreta a la actual política de medios
J.P.B.: Yo creo que sí, me parece que no tenemos una políticade medios. Yo no noto, no veo al menos una política adecuada de medios donde elgobierno informe sus temas, más bien lo veo atropellado al gobierno con unaagenda, este, que digamos que no le es propia, es un gobierno que contestacuándo es, digamos, asediado o arrinconado. No tiene una presencia informativacotidiana que dé respuesta a los distintos interrogantes que tiene la sociedady que tienen los sectores que forman la opinión en la Argentina.
P.: Sí, le hacen dos millones de opera-ciones de prensa por semana
J.P.B.: Sí, más o menos. Y viven hacién-dole, lo tornan débil,digamos, usted, como ya sabe Enrique, que en una Secretaría de Medios por lomenos alguna de esas operaciones son factibles de ser controladas o al menosque se revisen, puede haber...
P.: Conocidas a tiempo, conocidas a tiempo
J.P.B.: Por supuesto, o conocidas a tiempo. Sobre todo cuandose conocen los emisores de muchas intersecciones. Digamos, me parece que hay undecaimiento del gobierno que en su momento hizo uso del marketing, a mientender, y cuando empezaron a hablar de un presidente marketinero, en vez decontinuar con la tarea del asesoramiento de marketing para el gobierno meparece que lo quitaron y esto lo debilitó mucho.
P.: ¿Usted está a favor del multimedio del Estado en un solo espaciofísico?
J.P.B.: Sí, yo no lo veo mal, habría que profundizar muy pocolos objetivos y distinguir adecuadamente las funciones. Me parece que no soncompatibles. Hay que mirarlo. No quiero fijar posición hasta tanto no se defineestas cuestiones. Momentáneamente creo que hay que armar un buen equipotécnico.
La confirmación de Ostuni como vocero y la concentración de Lopérfido-de quien se supo esta semana la ruptura con la guitarrista rock MaríaGabriela Epumer-en el manejo de los medios del Estado son resultado tambiénde la evaluación que se hizo de la labor de la prensa oficial en la coberturade la gira presidencial por España. La orden ahora a Ostuni, tras laconfirmación en la vocería, es integrar un equipo de mayor competenciaprofesional. Esto posterga la idea de dividir las áreas de Medios y deCultura y demora la chance de otro de los nombres que circulan para hacersecargo de la prensa oficial, el del periodista Enrique Llamas de Madariaga.




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