Macri divide al gabinete Telerman
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Jorge
Telerman
salió ayer de
la escena
tras la
derrota del
domingo en
la primera
vuelta de la
elección a
jefe de
Gobierno.
Sus funcionarios
ya se
dividen por
las opciones
del
ballottage.
En su staff tiene dos ministros a los cuales el domingo convirtió en legisladores porteños, que asumirán el 10 de diciembre próximo sus bancas. Una es Gabriela Cerruti, quien ya envió mensajes al gobiernonacional y que ayer mismose pronunció contra Macri en función de la segunda ronda, es decir en apoyo a Daniel Filmus. Otro es el secretario general, Raúl Fernández, quien fue ibarrista, ex jefe de Gabinete de Aníbal Ibarra, cuya definición ya anticipó: «el voto antimacri».
El resto se debatía entre ese voto antimacri (es decir a Filmus) o el voto en blanco, con variables diversas como podría ser un Juan Pablo Schiavi, a quien se le adjudica buena relación con el ministro Julio De Vido, quien se sumó a la campaña porteña a último momento y que no participó en la espera del kirchnerismo la noche de la votación. Schiavi fue jefe de campaña de Macri en 2003 y quizá lamente hoy la mutación hacia el kirchnerismo primero y para con Telerman después. Le quedaría sin embargo algún amigo dentro del oficialismo si terminara optando por expresar su apoyo a Filmus, como otro ministro clave de Telerman, Diego Gorgal, quien en vano esperó que Alberto Fernández le propusiera un cargo distinguido en el gobierno que lo pudiera decidir a abandonar el gabinete porteño. De buenas amistades en el oficialismo, Gorgal también las tiene con el macrismo, habiendo participado en el grupo Sophia piloteado por Horacio Rodríguez Larreta (h), el segundo de Macri en su partido Compromiso para el Cambio.
Otros más identificados con Telerman, como el ministro de Hacienda, Sergio Beros, seguirían la decisión de su jefe.
Telerman oscilaría entre el voto en blanco o la libertad de conciencia pero no mostraría, sintonía con Filmus. Ayer consideró que «la gente» votó «por un cambio».
Otro caso es el socialismo, uno de los perdedores la noche de los comicios, que no se inclinarían por Filmus ni por Macri, al menos ese socialismo que ya en un congreso decidió apoyar a Carrió en las presidenciales.
Pero más allá de lo que pudieran elegir sus ministros, Telerman mantiene un surtido de aliados que integró a dos alianzas (Buenos Aires Más y Más Buenos Aires) además de la sociedad con la Coalición Cívica de Carrió, quien ya manifestó que votará en blanco en la segunda vuelta. Dentro de esos amigos está el radicalismo que no logró ni una banca en la próxima Legislatura de la Ciudad, ese radicalismo que debate apoyar a Macri. (Ver nota aparte.)
Telerman además de la posición electoralista debe definir si arriega ahora a mantenerse como posible figura en torno a los adherentes que le queden del frente multicolor que ha organizado para competir en los pasados comicios. Eso le piden algunos de sus aliados. Una coalición surtida que abarca desde piqueteros del kirchnerismo (Libres del Sur) que ayer ya anunciaron la vuelta a sus orígenes dándole el voto a Filmus, hasta la UCeDé, ataduras difíciles de sostener en una derrota.
«Nuestro espacio está compuesto por diversos sectores. Vamos a evaluarlo en los próximos días y también se irá definiendo en relación a lo que las otras dos fuerzas políticas actúen en relación con nosotros», sostuvo ayer el jefe de Gobierno.
Ayer, uno de sus ministros más encumbrados confió que «es una locura digerir el resultado electoral y en horas sentar posición para la otra elección». Por otra parte, cuando se habla de «espacio», se acotan a Más por Buenos Aires, porque, sostienen «con la Coalición Cívica se hizo solo un acuerdo electoral».
Por otra parte Telerman suspendería ya la consulta popular prevista par a el 24 de junio, cuando se celebre la segunda vuelta elctoral, ya que Macri y Filmus consideran innecesario preguntar a los vecinos si quiere que la ciudad tenga policía propia.




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