3 de julio 2007 - 00:00

Macri, de fiesta antes de viajar

Mauricio Macri volaba anoche hacia París, donde se quedará hasta el viernes de la próxima semana, en parte para descansar del ajetreo electoral. Pero antes de partir, el jefe de Gobierno electo pudo entregarse a una fiesta de sus partidarios, una suerte de festejo íntimo con «los que en realidad trabajaron» en la elección, como definía ayer la nueva estética que quiere adoptar el PRO. Es decir, asesores, secretarias, algún que otro fiscal de mesa calificado y la dirigencia macrista. De hecho, las invitaciones se multiplicaron en mails por las oficinas del Congreso hasta llegar a sumar 700 presentes. En esa fiesta en el boliche Mint en la Costanera, Macri volvió a ensayar el pasito que estrenó en el primer festejo por el triunfo en el ballottage en Che Tango, el reducto tanguero -para turistas- de La Boca que el PRO había elegido como búnker para el día de la elección, aunque ya se ha dicho que algo parecido le habían visto bailar en el Carnaval de Gualeguaychú.

Así, el tercer festejo de Macri fue exclusivo para la militancia de Compromiso para el Cambio, diputados, legisladores y parte del staff que aquél llevará al gobierno porteño. Por eso, el regalo pensado para los presentes fue una suerte de largo videoclip -duró unos 20 minutoscon frases y protestas propias del frenesí electoral que habían sido recolectadas en el centro de campaña de la fórmula macrista en los momentos mas álgidos de la contienda. Pasaron por esa película personajes de todo tipo, desde el propio Macri hasta los cafeteros del centro de campaña del PRO en la calle Alsina del centro porteño.

Hubo tumulto para el ingreso, también en el salón principal de la disco y decepción de muchos al encontrarse con un reducto vip custodiado por patovicas para que estuvieran allí, entre otros beneficiados por ese estatus, Macri y Gabriela Michetti. Enojados algunos por no poder pasar a saludar a los electos, definieron en minutos la partida.

  • Bailarina

  • Animaba la tenida la diputada nacional Paula Bertol -una de las organizadoras de la campaña macrista-, que es bailarina profesional (¿lo sabrá Macri como para pedirle clases?) y lució sus dotes en el festejo.

    El jefe de Gobierno electo llegó acompañado por su novia -la misma de siempre, pero vuelta a la vida pública, decían los macristas-, María Laura «Malala» Groba, que lo acompañó en «trencitos» y otras piruetas que Macri ensayó toda la noche en la pista de baile.

    De esa participación de 700 personas, muchos llegaron con la ansiedad de recibir el saludo del victorioso en las elecciones porteñas y dar el presente, pero no estaba previsto ese tipo de encuentros, sino pura diversión, a la cual tampoco fueron invitados los integrantes del sector de peronistas que suma al PRO.

  • Socios políticos

    En cambio, sí estuvieron los socios políticos de Recrear; entre ellos Esteban Bullrich y el titular del partido de Ricardo López Murphy en la Capital Federal, Enzo Pagani; Jorge Sanmartino, también legislador lopezmurphysta; Hugo Martini, y Marta Varela, todos porteños.

    También se animó a los pasos de baile el diputado nacional Federico Pinedo, hoy cabeza del macrismo en el Congreso y máximo negociador con el kirchnerismo y el resto de la oposición del proyecto de traslado de la Policía, el puerto, subtes y parte de la Justicia Penal a la Capital, con que Macri quiere inaugurar su administración.

    No fue de la partida Jorge Vanossi. Su estilo constitucional no cuadraba con el carnaval carioca, las trompetas -se insistió en que hasta el propio Macri abusó de ese instrumento musical de ruido ensordecedor- y los trencitos hasta altas horas de la madrugada. Se lo perdió también Ivan Pavlovsky, vocero de Macri, que se mortificó presa de un fuerte estado gripal.
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