Mauricio
Macri habló
sentado casi
durante tres
minutos,
mientras que
Jorge
Sobisch lo
hizo de pie y
se tomó más
de 20. Fue en
el encuentro
de equipos
técnicos
realizado el
sábado en el
Palais Rouge
de Capital
Federal.
Las agrupaciones lideradas por Mauricio Macri y Jorge Sobisch llegaron el fin de semana a un acuerdo para definir en octubre la candidatura presidencial del espacio de centroderecha. Tanto el PRO como el Movimiento de las Provincias Unidas (MPU), que capitanea el gobernador neuquino, esperan llegar al último trimestre del año con su estructura partidaria consolidada a nivel nacional para así poder definir el nombre del postulante a la presidencia en 2007.
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«El mecanismo es lo de menos», confió ayer un estratega macrista a este diario, al referirse a la posibilidad de definir la fórmula presidencial a través de una interna o mediante una encuesta que consagre al dirigente con más apoyo popular. Sin embargo, ni el presidente de Boca Juniors ni el gobernador de Neuquén tienen definido si se tratará de una interna abierta o cerrada a los afiliados de sus partidos. Tanto que acordaron seguir construyendo sus espacios políticos por separado hasta que llegue la etapa de definiciones en octubre.
Esos caminos paralelos se transitarán especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde ni Macri ni Sobisch tienen un claro referente que atraiga los votos del distrito electoral más poblado, donde se concentra 37,3% de los votos de todo el país. Las estrategias para crecer en el conurbano son similares en ambos espacios, ya que los dos líderes admiten que necesitan una «pata» peronista. Eduardo Camaño y Jorge Sarghini, huérfanos del duhaldismo, son los candidatos predilectos, aunque desde el sobischismo -conscientes del riesgo que ello implica- no descartan la construcción de un liderazgo propio para presionar a los peronistas federales a buscar un acuerdo electoral.
López Murphy
Otro de los temas delicados que Sobisch y Macri tocaron en una reunión a solas en Puerto Madero fue la necesidad de conservar a Ricardo López Murphy dentro de la coalición que le disputará el poder a Néstor Kirchner en 2007. El ex ministro de Economía es muy crítico de la administración que Sobisch realiza en materia de recursos energéticos, justo uno de los tópicos centralesdel encuentro de técnicosdel PRO y del MPU. Considera López Murphy que el neuquino está sobreexplotando las reservas -no renovables- gasíferas y petroleras de su provincia en vez de crear un fondo anticíclico para cuando baje el precio del crudo. En ese sentido, desde el macrismo aseguran que Sobisch se muestra más conciliador que el «bulldog» para lograr un acuerdo programático, y desestiman muchas de sus críticas por considerar que el jefe de Recrear no tiene experiencia directa en gestión desde el Poder Ejecutivo.
Conclusiones
Esta semana, el diputado neuquino José Brillo y el macrista Néstor Grindetti redactarán las conclusiones del encuentro del sábado, donde participaron Federico Sturzenegger, Carlos Bastos, Daniel Montamat, Pablo Rojo y Diego Guelar. También comenzarán a organizar un nuevo encuentro de especialistas en educación y salud para empezar a definir lo que será el futuro programa de gobierno de Macri y Sobisch.
Desde el PRO y el MPU coinciden en que las próximas elecciones representarán una oportunidad histórica para el centroderecha en la Argentina ya que, señalan, Kirchner se apoderó del discurso del centroizquierda posicionándolos como la principal alternativa opositora a nivel nacional. En cuestión de internas, los memoriosos recuerdan la definición de la fórmula José Bordón-Carlos Chacho Alvarez, que en 1995 rompió el bipartidismo y obtuvo el segundo lugar (29%) en las elecciones, por encima del radicalismo (17%), ambos detrás del PJ que postulaba la reelección de Carlos Menem (50%).
En el cierre del encuentro, Macri sostuvo que la alianza política con el gobernador de Neuquén «sigue adelante» para construir «una opción para las próximas elecciones» 2007. Volvió a criticar al gobierno nacional por no aceptar la posibilidad de un debate de ideas y advirtió que la Argentina «no saldrá adelante con autoritarismo y aislamiento».
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