2 de junio 2005 - 00:00

Mal día en el Congreso por Bielsa y un decreto

Rafael Bielsa
Rafael Bielsa
Fue un mal día ayer para el gobierno en el Congreso. Mientras en el Senado gran parte del peronismo le quitaba protección a Rafael Bielsa y dejaba que la oposición pidiera su interpelación -ante dos plantones del ministro en citación a comisiones-, en Diputados el duhaldismo dejaba jugar a la UCR en el recinto con un intento por derogar por primera vez en la era Kirchner un decreto presidencial -el 535 que dispuso flexibilizar condiciones de inscripción para partidos chicos-. En ninguno de los dos casos la oposición triunfó, pero el saldo de ambas votaciones dejó claro que parte del PJ se sumó a los rebeldes, poniendo al borde de la histeria a las cabezas de la bancada peronista en ambas cámaras. Quedó claro así que algo comenzó a cambiar en la relación entre el gobierno y el oficialismo del Congreso -más allá de la interna por la cercanía de las elecciones-, donde día a día se detecta un desgaste mayor.

La crónica oficial contará hoy que el bloque peronista consiguió frenar en el Senado un intento de interpelar a Rafael Bielsa por parte de la oposición. Pero siguiendo la escena en cámara lenta, queda claro que ese debate en el recinto no se hubiera dado sin el permiso del PJ y que el resultado -28 votos a favor de la interpelación y 27 en contra no se consiguió aprobar porque se requerían los dos tercios de los votos- sólo se pudo conseguir con parte del peronismo complotado contra el canciller.

Muchas fueron las explicaciones que se dieron la semana pasada por la ausencia de Bielsa de la Comisión de Relaciones Exteriores el día que debió explicar las acciones de la Cancillería ante la inclusión de Malvinas como territorio británico dentro de la Constitución Europea. Pero la que quedó como oficial fue la ausencia de senadores para recibir el informe del ministro.

• Explicaciones

Ayer, durante una reunión de esa comisión, fue el misionero Ramón Puerta, jefe de ese cuerpo, el que brindó todas las explicaciones. Puerta intentó cambiar la fecha en que había sido citado Bielsa por la proximidad que tenía con el feriado del 25 de mayo «pero el canciller me manifestó que no sería posible pasarla al 31, y que ni siquiera sabía si iba a poder asistir a la Comisión de Industria y Comercio en la cual tenía una reunión confirmada para esa fecha -y a la que también faltó-, por lo que no hubo otra alternativa que mantener la visita en la fecha primeramente fijada, a las 16 hs.».

Puerta
no perdona el haber tenido que volver a las corridas de Colombia para recibir a Bielsa en su comisión y después quedarse esperando. Por eso relató con lujo de detalles: «Ya sabíamos de antemano cuáles eran los senadores que iban a estar presentes. Ese día asistieron 8 senadores, suficientes para el quórum, pero el lunes a la noche el bloque justicialista ya había decidido que la reunión no se realizaría», le contó al resto de los senadores.

Tal como dice la historia oficial, fue Miguel Pichetto quien le manifestó al presidente de la comisión que la fecha no era conveniente.

El mismo día del fallido encuentro,
Puerta se comunicó con Bielsa (no sabe si éste ya sabía que la reunión se había suspendido) y le dijo que si tomaba la decisión de venir, los senadores iban a estar esperando. Aun sabiendo que era casi imposible que el ministro apareciera, el presidente de la comisión y otros senadores esperaron al ministro en el salón.

La explicación terminó casi con una amenaza:
«Como no conseguimos nuestro objetivo y con estos antecedentes, no tiene sentido insistir con que el canciller venga a la comisión».

En lenguaje básico parlamentario, lo que hizo Puerta ayer fue dejar el campo libre para una brutal protesta de la oposición. Y fue lo que hizo el socialista Rubén Giustiniani: «No hace falta ser demasiado lúcido para darse cuenta de quién levantó la reunión. El día y la hora eran complicados, y era evidente que el ministro no iba a asistir. Es lógico que no lo hizo porque no tiene explicaciones para la cuestión de Malvinas».

Inmediatamente pidió que ayer mismo en el recinto se tratara la citación al canciller para ser interpelado, «porque la cuestión va más allá de Malvinas».

Eduardo Menem
disfrutaba esperando su turno y armó enseguida la estrategia legal: «Para que el canciller venga al recinto es menester presentar un proyecto. No tenemos ni noticias de los informes que hemos pedido a la Cancillería desde hace meses. Es la primera vez desde que estoy en este Congreso que un ministro se rehúsa a comparecer». Ya estaban armados los fundamentos de la interpelación.

Como
Menem había criticado también a Kirchner por sus plantones diplomáticos -«se llegó a cancelar la visita del presidente de Sudáfrica», dijo-, otro peronista, el salteño Marcelo López Arias, consideró: «Se está perdiendo la posibilidad de consolidar lazos.Yo estoy de acuerdo con Puerta, pero coincido con Menem en que la comisión no tiene más nada por hacer a este respecto».

El peronista jujeño Guillermo Jenefes aportó: «No es que yo considere mala nuestra política exterior, directamente la considero nula. No se puede criticar lo que no existe».

La duhaldista Mabel Müller estuvo de acuerdo con Menem, pero no en llevar al ministro al recinto, sino en insistir con su comparecencia a la comisión. Pero la senadora develó una parte de la mentira oficial que se armó para disculpar a Bielsa cuando relató que Pichetto la había llamado para decirle que había recibido un llamado del Ejecutivo para avisar que el ministro no iría a la comisión, cuando el mismo Pichetto decía minutos después ante la prensa que la visita se había suspendido por la ausencia de senadores, que en realidad en ese momento -tal como explicó Puerta- estaban esperando sentados en la comisión. Toda una telenovela de enredos y mentiras que los senadores no quisieron ayer ocultar.

Un rato después,
Giustiniani, ya en la sesión, pidió formalmente la interpelación de Bielsa bajo la acusación de no haber concurrido a informar sobre el tema Malvinas, ni sobre los acuerdos comerciales con China.

Le contestó
Pichetto: «No vamos a permitir una interpelación, no están dadas las garantías. Esto no es un tema para interpelación, a lo sumo para la comisión».

«El señor canciller estuvo presente en muchos programas de televisión. No será que nuestro canal -Senado TV- no tiene tanto rating como los otros a los que asistió el canciller»,
le retrucó E. Menem.

Todos los bloques apoyaron el pedido de
Giustiniani, se votó y el resultado fue 28 a favor de la interpelación y 27 en contra, número insuficiente igual por la exigencia de reunir los dos tercios.

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