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Soledad
Por cierto en la Constitución de la Ciudad ya se fijó que los juegos de azar no pueden ser privados en el distrito, ni tampoco concesionados.
Las tradicionales carreras de caballos quedarán sometidas primero a una revisión del otorgamiento de su concesión y habilitación correspondiente que deberá hacer Ibarra. Luego, si todo está en regla, una vez que caduque el contrato que en 1992 firmó Hipódromo Argentino de Palermo SA con la Nación por 25 años, las carreras serán administradas otra vez por el Estado, que ya fracasó en esas cuentas de azar anterior-mente.
Ibarra, una vez que promulgue la norma, queda habilitado para revisar todas las concesiones, autorizaciones y convenios emanados de Lotería Nacional dentro de la Ciudad.
Es decir, que aparte del polémico artículo que permitiría la instalación de casinos en la Capital, la nueva ley porteña es la que regulará todas las apuestas que se organicen, administren, exploten o comercialicen en el distrito. De esta manera la Ciudad tendrá control sobre la actividad de Lotería Nacional, sociedad del Estado, en todos los billetes que distribuye (Loto, Quiniela, La Solidaria, entre otros) e incluso sobre el casino flotante que está amarrado en la costa porteña del Río de la Plata y los 5 bingos que son explotados por la entidad, cuya recaudación tiene como principal destinatario al Ministerio de Acción Social.
Conflicto
La promulgación de la ley podría crear así un conflicto de poderes, ya que Lotería Nacional se organiza de acuerdo a una ley de la Nación y
ahora tendría que adecuarse a las normas porteñas en cuanto a las agencias que tiene en la Capital Federal.
Por eso ayer, asesores legales de Lotería Nacional estuvieron en la Legislatura porteña para alertar a los diputados de la Ciudad acerca de esos puntos, hasta minutos antes de que comenzara el debate en el recinto. Cuando se dé por finalizada la actividad de los bingos, a partir de 2003, la Ciudad podría explotarlos a través de un ente o cerrarlos definitivamente. En ese sentido no hay un artículo en la ley que hable del destino de esas salas de juego. En cambio, se agregó también, como parte de la conciliación para poder sancionar la ley, la prohibición de máquinas tragamonedas.
Ibarra firmó con Lotería Nacional un convenio para recibir parte del producido de las apuestas en el distrito que hasta ahora no recauda por la carencia de una norma, pero lo debe homologar la Legislatura. En ese convenio Ibarra acepta incluso un porcentaje de la apuestas del casino flotante, lo que se choca con el punto transitorio de la nueva ley que lo obliga a intentar la clausura de esa ruleta. Con la puesta en marcha del convenio la Ciudad recibirá $ 30 millones en un primer año que destinará a viviendas.




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