El gobierno quiso justificar ayer el relevo de toda la cúpula de la Fuerza Aérea durante un debate en el Senado. Se ventiló incluso alguna prueba en la que se afirma que el brigadier Carlos Rohde y el comandante de Regiones Aéreas, Alberto Borsato, fueron notificados de la investigación por contrabando de drogas en Ezeiza el 1 de diciembre de 2004 y que en ese mismo acto el ex director de la Policía Aeronáutica les había solicitado el relevo del jefe militar del aeropuerto internacional. La mayor expectativa de ese tramo de la sesión se dio cuando Cristina Kirchner se anotó en la lista de oradores -hubiera sido su primera definición pública sobre el tema-pero finalmente la primera dama dejó las argumentaciones en manos de Miguel Pichetto.
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En el debate, Pichetto se encargó primero de desmentir parte de la historia de relación entre Southern Winds y el gobierno. Negó que la empresa y la Secretaría de Turismo tuvieran la misma dirección, «es el mismo edificio, pero allí también están Aerolíneas Argentinas, Rolex, Assist Card y estudios jurídicos». También rechazó que hubiera funcionarios de esa secretaría trabajando en SW y que la dependencia oficial utilizara a esa aerolínea para enviar documentación. Pichetto, como encargado de limpiar las sospechas que giran en torno al ocultamiento de la situación por parte de funcionarios del gobierno, sacó a la luz un informe -que le había acercado José Pampuro-emitido por el ex director de la Policía Aeronáutica donde se afirma que en la primera semana de diciembre el jefe de la Fuerza Aérea y el jefe del Comando de Regiones Aéreas ya tenían conocimiento no sólo del caso de contrabando de cocaína sino también de la vinculación de Walter Beltrame en el contrabando, mientras su padre actuaba como jefe militar de Ezeiza. Se consignó también que en dos reuniones durante esos días, el brigadier Horacio Miguel Giaigischia le había pedido a ambos el relevo de Beltrame por su relación familiar con el caso de las valijas.
La sesión, que se había iniciado para debatir otros proyectos, terminó cuando el radicalismo presentó una propuesta por la ausencia de funcionarios del Ejecutivo dando explicaciones en el Congreso sobre el caso SW. El bloque PJ ratificó hoy su voluntad de invitarlos a reuniones de comisiones para que informenen la Cámara alta sobre el caso de tráfico de cocaína a España.
La postura del bloque de senadores del justicialismo quedó planteada nuevamente -al igual que la semana pasada-por Pichetto, quien reiteró que el oficialismo está dispuesto a invitar a los funcionarios sólo para que informen en las comisiones sobre el tema, pero no por ahora al recinto para una interpelación formal, justificándose en la necesidad de esperar otros avances en la investigación judicial. Pichetto reiteró que se trata de «un tema policial», pero reconoció que tiene «un componente institucional», al leer un informe de la investigación y explicar que «deja de ser policial cuando se une la vinculación de Walter Beltrame con el comodoro Alberto Beltrame», ex jefe del Aeropuerto de Ezeiza.
El debate se inició cuando el radical por Jujuy, Gerardo Morales, pidió el tratamiento sobre tablas del proyecto que solicita la interpelación de los ministros del Interior, Aníbal Fernández; de Defensa, José Pampuro; y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime por el tráfico de cocaína a España. «No estamos haciendo ningún tipo de imputación a ningún funcionario porque va a ser el juez quien determine lo que estamos planteando», dijo el radical.
Mañana, en la reunión de Comisión de Defensa de la Cámara alta, que preside la senadora justicialista por Mendoza María Perceval, se definiría la convocatoria al ministro de Defensa, José Pampuro, que podría fijarse para el 17 de este mes.
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