6 de julio 2004 - 00:00

Más demoras del país en concretar envío de las tropas a Haití

José Pampuro
José Pampuro
El ministro de Defensa, José Pampuro, comunicó a su par de Brasil, José Viegas Filho, que no será de la partida en el corte de cintas de la misión de paz de la ONU en Haití. El titular de la cartera de Defensa brasileña había invitado a Pampuro y a la ministra trasandina Michelle Bachelet a una ceremonia de revista de las tropas latinoamericanas programada para mañana. El cronograma preveía que Pampuro y Viegas partieran juntos a Haití el miércoles por la mañana desde Brasilia. Pero las demoras en la conformación y en el despliegue de la fuerza nacional fue el motivo que dio por tierra con la iniciativa política de mostrar un frente regional solidario en la operación de estabilización de Haití. Brasil lidera la segunda fase de la misión de paz de la ONU, y el presidente Lula da Silva apunta a que esta actividad le permita a Brasil hacerse de un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Las tropas brasileñas llegaron ya al teatro haitiano el 1 de junio. Por su parte, la ministra chilena Bachelet saldrá de Santiago en un avión de la fuerza aérea chilena que la depositará en Puerto Príncipe a la misma hora de arribo del ministro Viegas. Los soldados chilenos se encuentran ya en territorio haitiano desde marzo, cuando se hizo cargo de la isla caribeña una fuerza multinacional liderada por EE.UU. Recién en esa fecha se pusieron los soldados argentinos la vacuna que se les exige y que tiene dos meses de obligada cuarentena.

• Consejo

El jefe de Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier; y el contralmirante Guillermo Iglesias, director de inteligencia estratégica militar, aconsejaron a Pampuro que no viaje ya que aún no ha salido ningún hombre del contingente conjunto argentino.

Debido a los retrasos en el trámite parlamentario de autorización para la salida de las tropas y en la disponibilidad de los recursos para alistar la fuerza nacional, se ha demorado la zarpada del buque de transporte San Blas, único soporte logístico de los hombres antes de que la ONU configure el esquema de apoyo para la totalidad de la Minustah.

Hubo gestiones políticas para lograr un decreto que autorice la adquisición de material a través de compra directa (carpas y uniformes para escenario tropical) evitando las demoras burocráticas del proceso licitatorio. Pero el clima de enfrentamiento político dentro del peronismo (la guerra Kirchner-Duhalde) disuadió a los impulsorestemerosos de caer en terrenofértil para denuncias de corrupción.

El contingente de 620 militares argentinos permanecería en Haití por seis meses, con un costo aproximado de unos 11 millones de dólares. El buque de la Armada tiene que llevar alimentos, medicinas, un banco de sangre, plantas potabilizadoras de agua, vehículos blindados y helicópteros. Todo este material debería encontrarse ya en el terreno antes de la llegada del contingente. Es improbable que ello suceda;
el tiempo perdido por los avatares legislativos modificaron la planificación realizada por el Estado Mayor Conjunto (EMC), responsable operativo de la misiónde paz. Ahora, la zarpada del San Blas se prevépara el 14 o 15 de julio. La navegación tardaría unos 15 días, de manera que el arribo ocurriría recién los primeros días de agosto. El despliegue de los soldados se hará por medio de aparatos de la Fuerza Aérea, el primer vuelo sale el 21 de julio, y la secuencia finaliza el 8 de agosto, fecha en que se completa toda la operación.

El general brasileño Heleno de Freitas, comandante general de la Minustah, pidió al jefe del contingente argentino, capitán de navío infante de marina Adrián Sánchez, quien estuvo en Haití a mediados de junio,
que la llegada de las tropas argentinas se produzca entre el 15 y el 20 de julio. El dato confirma las sospechas de que los uniformados tendrán que asumir la logística con sus propias raciones de combate y agua hasta la llegada del buque San Blas. En esa reunión, el general brasileño comunicó además que el cuartel de las tropas criollas en la ciudad de Gonaives estará en una planta empaquetadora de algodón en desuso.

Otro problema amenaza la partida del barco de la Armada.
Pampuro querría dar relevancia a la zarpada del San Blas, después de todo, fue una decisión del gobierno nacional la participación en la misión de Cascos Azules de Haití. Es la primera vez en la historia de América latina que se conforma una fuerza militar bajo mandato de Naciones Unidas para dar respuesta a las necesidades de paz de un país de la región. El dilema es: invitar o no al presidente Néstor Kirchner. Es que la incursión violenta de un grupo de militantes de Quebracho en el edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, dejó perplejos a los uniformados que no esperaban tamaño arrojo de estos civiles revoltosos. En el Estado Mayor Conjunto estiman que puede repetirse la protesta de Quebracho contra el envío de tropas a Haití durante la ceremonia de zarpada del navío. Previsores, dispusieron que la carga del barco se haga en una dársena del puerto metropolitano alejada de la vista del público.

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