El exIGJ de Macri admitió seguimiento permanente a Báez como nunca se hizo

Política

Extitular de Inspección General de Justicia, Sergio Brodsky, declaró que dio orden de fiscalización y de iniciar procedimientos que no aplicaban para el resto de las empresas. No recordó detalles. El “interés” de Marcos Peña.

El exInspector General de Justicia del gobierno de Mauricio Macri declaró en el juicio oral Vialidad y admitió que ordenó para Austral Construcciones una “fiscalización estatal permanente”. Pero también dijo no recordar haber actuado en los mismos términos con otras empresas. Para las defensas es una muestra de persecución a Lázaro Báez.

Sergio Rubén Brodsky fue designado por Macri como titular de la IGJ el 16 de enero de 2016 y en la actualidad es Procurador General adjunto de la Procuración General Adjunta de Asuntos Institucionales y Empleo Público de la Ciudad de Buenos Aires.

Convocado por el Ministerio Público, habló de ausencia de balances de Austral y reconoció que una de sus primeras actuaciones al asumir fue ordenar personalmente una investigación sobre el grupo empresario: “Había algunas sociedades que no habían presentado sus actuaciones en tiempo y forma. Una de ellas era Austral Construcciones. Yo hice una auditoría cuando llegué. Eran varios años que no presentaban balances. Nosotros intimamos a la sociedad para que lo haga y no obtuvimos ninguna respuesta en todas esas intimaciones que le cursamos”, declaró Brodsky.

Al mismo tiempo, consultado en detalle por la situación de Austral, el testigo dijo no recordar ni siquiera las empresas que formaban parte de ACSA ni la mayoría de los pormenores de aquella inspección.

En este juicio ya declaró la abogada Eugenia Piñeiro, inspectora del departamento de denuncias y fiscalización de la IGJ desde 1987. Fue ella la encargada de realizar la inspección en la constructora de Báez en 2016, recién iniciado el gobierno de Mauricio Macri. Según ella misma dijo bajo juramento, la orden la dio Sergio Brodsky. Consultado por este punto, Brodsky dijo no recordar a quién le encomendó dicha tarea.

En concreto, la acusación busca demostrar que Austral era una firma fantasma y que se había intentado obstruir la inspección de la IGJ. Sin embargo, si bien Piñeiro en su momento reconoció que cuando fue a la empresa no estaban los balances, dijo que la atendió una recepcionista a la que le dejaron el requerimiento, lo que es un hecho habitual en las inspecciones. Puntualizó que es normal que no estén todos los libros contables cuando se presentan en los domicilios y que no es habitual que por no presentar cuatro libros contables se ordenen inspecciones específicas, como ocurrió con Austral.

Para la defensa de Báez, esto demuestra que hubo un encono particular con el empresario patagónico por parte de la IGJ de la era Cambiemos.

Según había recordado la testigo, tenía una manda específica por parte de Brodsky -hecho que el propio Brodsky reconoció este lunes- para el caso concreto de Austral Construcciones y debía intimar por los balances adeudados, un procedimiento que, según Piñeiro, no era aplicado en otros casos. Preguntada por si es normal que el Inspector General le haga la manda había respondido concretamente que no es algo habitual.

La defensa de Báez buscó asentar que existió una persecución a Austral desde los primeros momentos del gobierno de Mauricio Macri. Con ese fin le mostró al testigo documentos que acreditan el interés particular del Poder Ejecutivo para que se investigue a la Sociedad. En particular, un oficio firmado por el exjefe de Gabinete, Marcos Peña remitido a la Procuración del Tesoro, en el que señala que la entonces Diputada Margarita Stolbizer había iniciado acciones judiciales por supuestas irregularidades en Austral, con copia a la IGJ. Ante la consulta del defensor, Brodsky dijo no recordar el documento.

Según el testigo, “el caso de Austral no era una sociedad que requería fiscalización permanente. Pero ante la falta de cumplimientos el organismo tiene la facultad de hacer inspección permanente”. “¿Y eso se hizo?”, preguntó el fiscal Diego Luciani. “Eso se hizo, sí. Austral fue sometida a una fiscalización estatal permanente”, respondió Brodsky. “¿Y en algún momento consiguieron la documentación?”. “No. La inspección no dio resultados”, dijo. Y explicó que a partir de eso se hizo una presentación en la justicia comercial.

“¿Recuerda haber asumido de manera personal alguna inspección?”, preguntó Villanueva. “No. No corresponde”. “Recuerda haberla ordenado personalmente?” “Si. Es parte de la facultad del inspector”. “¿Y qué otra empresa además de Austral recuerda haber ordenado inspeccionar personalmente?”. “No recuerdo”, cerró.

Dejá tu comentario