9 de junio 2003 - 00:00

Menemismo conserva sus cargos en bloque PJ y ayuda a Kirchner

El bloque PJ de diputados estrenaría la reunificación con los menemistas pasado mañana en el recinto mismo de la Cámara baja. Entre hoy y mañana, los seguidores de Carlos Menem -que montaron una bancada autónoma, denominada Azul y Blanca, en plena interna con el duhaldismo en 2002- esperan una respuesta positiva de José María Díaz Bancalari y Eduardo Camaño a fin de reincorporarse a la escudería oficialista.

La treintena de peronistas de Anillaco le permitirán a Néstor Kirchner contar con 117 legisladores que se reportarán a la Casa de Gobierno. De esta forma, el santacruceño quedará a 12 posaderas de lograr quórum propio
.

• Socios

El Frepaso, que -encabezado por Darío Alessandro y Nilda Garré- funciona como socio extramuros del kirchnerismo, acortaría la brecha a sólo 5 diputados de los 129 imprescindibles para sesionar y votar leyes. Los 3 adolfistas de San Luis mantendrán una mini-delegación, bajo el nombre del Movimiento Nacional y Popular, algo molestos por presiones que le adjudican a Roberto Lavagna.

Falta un dato fundamental para que la fusión llegue a buen término. Díaz Bancalari y Camaño tienen que contestarles a los emisarios de Azul y Blanca, Ricardo Quintela, Hugo Cettour, Juan Carlos López, Roxana Bertone y otros, si aceptan que uno de ellos -incluido el cordobés Oscar González- ocupe una de las vicepresidencias de la bancada oficial.

Los menemistas descuentan que les darán lo que reclaman, porque, entre otras cosas, poseen más de 25% sobre el total del bloque. El «grupo Talcahuano» -identificado con Kirchner desde el lanzamiento de su candidatura presidencial- reclama otra vice para el santafesino Julio Gutiérrez o el porteño Gerardo Conte Grand.

• Purga

Los kirchneristas más puros han aceptado relegar una purga en comisiones administradas por menemistas, a cambio de lograr la unidad. Pero, no están demasiado entusiasmados con la idea de que uno de los admiradores de Menem comparta idéntico estatus que aquellos en la conducción, debajo del jefe Díaz Bancalari.

Allí no termina el conflicto.
Los llamados «sin techo» -sin menemistas, unos 15 delegados de provincias no administradas por el justicialismo- pretenden otra plaza entre los vices. Para el puesto, Julio Solanas, Rafael González y otros impulsan al correntino Rubén Pruyas. El flamante mandamás de la bancada tiene una deuda con Solanas, Pruyas y compañía. Ellos pronunciaron los discursos más encendidos para promover a Díaz Bancalari a la máxima jerarquía y desactivaron así la creencia de que el duhaldista más leal a Kirchner en esta ala del Congreso sólo representaba a los bonaerenses.

En el debate doméstico -antes de la designación de
Bancalari-, los «sin techo» le dieron un barniz federalista al nicoleño, cuando otros colegas -entre ellos, el cordobés Eduardo Di Cola- se quejaban de que la Cámara quedaba en manos de Camaño, un bonaerense, al mismo tiempo que otro comprovinciano de Eduardo Duhalde asumiría en el bloque PJ.

Frente a este panorama (con 3 candidatos a vice, uno menemista, otro kirchnerista y el tercero,
Pruyas, de los distritos gerenciados por la oposición), Díaz Bancalari y Camaño tendrán que provocar vacantes en las vices actuales o ampliar los cargos a repartir. En la actualidad, a la butaca que dejó vacía el ascenso a la cúpula de Díaz Bancalari se suman las que ocupan Jorge Obeid (Santa Fe) y Manuel Baladrón (La Pampa). A este último, quien se mostró dispuesto a dar un paso al costado, los menemistas no lo reconocen como propia tropa, aunque tampoco lo hostigan. Obeid tendría una buena excusa para marcharse: competirá por la gobernación que termina Carlos Reutemann.

De esta forma, habría lugar para que el menemismo,
Gutiérrez o Conte Grand y Pruyas, secunden a Días Bancalari en la reunificación del bloque que adelantó, hace una semana, este diario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar