26 de julio 2007 - 00:00

Menos dóciles que el Rey y el PSOE, empresarios españoles con Cristina

La tregua que consiguió Cristina Fernández de José Luis Rodríguez Zapatero, el martes, no duró más de 24 horas. Representantes de Aerolíneas Argentinas, Repsol y Telefónica fueron encontrándose en privado con la primera dama y en todos los casos, con tacto y prolijidad, le dejaron claro que pretenden definiciones sobre cómo piensa manejarse en un eventual gobierno. Quieren saber qué pasará con las tarifas, con la protección de inversiones, con los subsidios, los excesos sindicales y con el resguardo a monopolios como el que se aplica en el cable al grupo "Clarín". Las quejas traspasaron las reuniones privadas y llegaron al almuerzo que protagonizócon empresarios. Reclamaronen un comunicado "un marco más estable" para invertir y definieron que la crisis ya terminó. Tomó nota la candidata y prometió respuestas. Para Cristina Fernández debe haber sido luego un bálsamo la reunión con el opositor español Mariano Rajoy, que no le pidió nada.

Mientras Cristina de Kirchner recibía en Madrid al conservador Mariano Rajoy, en Buenos Airessu esposo se reunió con José María Aznar.
Mientras Cristina de Kirchner recibía en Madrid al conservador Mariano Rajoy, en Buenos Aires su esposo se reunió con José María Aznar.
Madrid, (especial) - Los empresarios españoles le hicieron saber ayer a Cristina Fernández de Kirchner que quieren tener precisiones concretas sobre qué hará la senadora si llega a suceder a su marido en la presidencia argentina. Sucesivamente, tanto en un almuerzo como durante entrevistas privadas con la candidata, los jefes de empresas privadas españolas reclamaron cada uno por los problemas que tienen sus inversiones en la Argentina. Incluso le pidieron abierta y públicamente a Cristina Fernández «un marco más estable» para sus inversiones, dejando claro que no se referían a cuestiones vinculadas a las variables económicas (las que estarían en orden según la visión española), sino a problemas puntuales como el tarifario, la protección jurídica de las inversiones, las presiones sindicales y la igualdad de oportunidades ante otro tipo de competidores.

A cambio de esta « seguridad jurídica», muchos de los empresarios prometieron «multiplicar» las inversiones en el país, pero luego de conocer si la candidata está dispuesta a hacer cambios radicales en los temas conflictivos. La senadora no estuvo sola escuchando los reclamos. Con ella, como en el resto del viaje por España, estuvieron presentes el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y el embajador argentino en el país europeo, Carlos Bettini.

Las empresas que circularon con estos reclamos abarcan prácticamente a todos los sectores. El día comenzó con un encuentro en la sede de la embajada argentina en Madrid, con los accionistas mayoritarios de Aerolíneas Argentinas, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, que explicaron los planes de inversión de esa compañía, que contemplan la compra de nuevas aeronaves. Sin embargo, ambos ejecutivos plantearon los recurrentes problemas que tienen con los múltiples gremios locales, que una vez al mes, en promedio, condicionan la operatividad de la empresa en Ezeiza y Aeroparque. Deslizaron, además, los problemas que tiene la compañía para actualizar el cuadro tarifario. Cristina Fernández deslizó los supuestos retrasos de Aerolíneas y los conflictos que tendría con otras empresas dentro del país. Además, les aseguró que el proyecto de liberar el espacio abierto a las empresas norteamericanas será efectivizado en los próximos meses.

  • General Paz

  • Después llegó a la embajada el delegado general de Abertis, Salvador Alemany, que presentó a Fernández de Kirchner un proyecto para invertir 100 millones de dólares con el objetivo de realizar obras en la avenida General Paz. Para esta reunión, se sumó el titular del OCOVI (Organo de Control de las Concesiones Viales), Claudio Uberti (seguido de Julio De Vido), quien debería aprobar el plan. De llevarse adelante, el proyecto implicaría la renovación de todos los distribuidores, banquinas en ambos sentidos, puentes y la construcción de un cuarto carril de esa importante autovía entre el Acceso Norte y el Oeste. El problema para la empresa y el gobierno, es que legalmente este proyecto debe ser licitado para que haya otros oferentes. Tampoco quedó claro si la intención de Abertis es la de cobrar peajes o no en la General Paz, una vía hoy gratuita. Actualmente, el grupo Abertis maneja en la Argentina la concesión de las autopistas Del Sol (investigada por la AFIP por presuntas operaciones con facturas «truchas» dentro del caso Infinity) y Del Oeste.

    Luego, Fernández de Kirchner se reunió por media hora con el presidente ejecutivo de Repsol YPF, Antoni Brufau, quien le presentó a Luis del Rivero, presidente de SACIR, uno de los nuevos accionistas de esa companía y encargado de analizar la operación de venta de 25% de las acciones de la empresa a un grupo local. Hasta ahora sería el grupo Petersen. Brufau y Rivero le ratificaron que las negociaciones están encaminadas y que en las próximas semanas podría haber definiciones. Luego fue el turno de Francisco Luzón, consejero director general del grupo Santander, que en la Argentina opera el Banco Santander Río. Ambos son conocidos, ya que el empresario se encontró con el matrimonio Kirchner en la Casa de Gobierno en todas las oportunidades que visitó Buenos Aires.

    Por la tarde, y antes de partir hacia la Argentina, Cristina Fernández tuvo el encuentro más largo con representantes de compañías españolas. Fue con el presidente de Telefónica, César Alierta, y con Luis Blasco, presidente de Telefónica Contenidos.

    Al mediodía, todas estas compañías, más otras de diferentes sectores, se habían reunido con la primera dama en el último almuerzo del viaje de la candidata por España. Los anfitriones fueron la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Pidieron «más seguridad institucional» a partir de la «recuperación económica» de la Argentina y se mostraron a favor de conformar un escenario «más amplio» para las relaciones económicas bilaterales.

  • Comunicado

    Así lo transmitieron los miembros del CEOE a través de un comunicado firmado por el responsable de la entidad, una de las más poderosas del sector privado español, Gerardo Díaz.

    «Las empresas españolas han mantenido sus posiciones inversoras por encima de las coyunturas a corto plazo y ahora esperan con la recuperación económica que se ha producido en los últimos años un marco más estable de cara al futuro, que les permita seguir desarrollando sus inversiones y mejorando la competitividad global de la economía argentina», señala el documento. Advirtieron, en esta línea, sobre la importancia de «construir un escenario más amplio para las relaciones económicas bilaterales, en el que aparezcan nuevos sectores y nuevas empresas que beneficien a ambos países y al pueblo argentino».

    En el almuerzo, estuvieron presentes empresas como Telefónica, Repsol, Endesa, Mapfre, Marsans, Gas Natural, NH Hoteles, y sectores ferroviarios, la industria agroalimentaria, biotecnología, farmacéutica, telecomunicaciones y el software.
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