Técnicos de la Argentina y de Brasil terminarán de elaborar en los próximos 15 días la oferta que se le hará a Uruguay para que este país se proteja de las exportaciones de ambos países y evitar que se vaya del Mercosur. Si el gobierno de Tabaré Vázquez no acepta la propuesta y prefiere continuar negociando un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos luego de su reunión del 4 de mayo con George W. Bush, la Argentina y Brasil no harán más esfuerzos por mantenerlo dentro del bloque. Como contrapartida, funcionarios argentinos y brasileños elaborarán una estrategia para que Paraguay permanezca y que, eventualmente, el gobierno de Nicanor Duarte Frutos pueda levantar la base militar norteamericana cerca de la zona de la Triple Frontera en Ciudad del Este.
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Estos puntos fueron tratados el martes en la reunión que Néstor Kirchner mantuvo con Luiz Inácio Lula da Silva en San Pablo. Como no se trata de capítulos ya definidos, Kirchner y Lula evitaron ponerlos en conocimiento público una vez terminada la cumbre bilateral. Tampoco fue un tema discutido delante de Hugo Chávez. Los presidentes prefieren mantener al venezolano por fuera de los problemas internos del Mercosur, con la intención de mostrarle ciertos límites al aspirante a quinto socio.
Lo que buscan es ofrecer a los dos socios menores del bloque, Uruguay y Paraguay, alternativas para que el proyecto de unión aduanera siga existiendo. Sin embargo, también quieren establecer los límites que están dispuestos a aceptar los dos países rebeldes, fundamentalmente en lo que tiene que ver con la relación política y comercial con los Estados Unidos.
Así las cosas, la estrategia diseñada por Taiana y Amorim, y discutida luego por Kirchner y Lula es la siguiente:
La Argentina y Brasil trabajarán sobre el esquema de los Mecanismos de Adaptación Competitiva (MAC), para ofrecer a Uruguay una respuesta a sus quejas sobre las desventajas comerciales que le provoca el Mercosur.
Además, se podría aumentar el dinero disponible en los fondos de ayuda existentes (y que sumados llegan a los u$s 100 millones), con aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esta ayuda se aplicaría para otorgar créditos a los sectores uruguayos afectados por determinadas exportaciones argentinas y brasileñas.
Esta será la última oferta que antes de julio harán Kirchner y Lula a Tabaré Vázquez para que éste permanezca en el Mercosur. A cambio, exigen que renuncie a firmar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, tema que desde ambas cancillerías se descarta será hablado en el encuentro que Vázquez y Bush sostendrán el 4 de mayo en Washington. Si, por el contrario, Vázquez elige esta última alternativa, ni la Argentina ni Brasil harían nada más para acercar a Uruguay al bloque.
La segunda especulación de la Cancillería es que Uruguay se desilusionará el 4 de mayo cuando conozca la oferta de reducción de los subsidios agrícolas que tiene para presentarle Bush, a cambio de la obligación de abrir 100% de sus mercados industriales y de servicios a los Estados Unidos. El dato concreto que maneja la Argentina es que esto es lo que firmó el gobierno norteamericano con Perú y Colombia, y sería lo único que le avalaría el Congreso de EE.UU. a Bush.
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