17 de febrero 2002 - 00:00

Mesa de concertación evaluó crisis productiva y laboral

La implementación de medidas para evitar nuevos despidos y la asistencia para los más necesitados fueron temas centrales ayer en la reunión de la Mesa de Concertación socio-laboral-productiva donde representantes del gobierno, la Iglesia, empresarios, sindicalistas y de las Naciones Unidas buscan soluciones para la profunda crisis del país.

El ministro de Trabajo, Alfredo Atanasof, confió en que con "un fondo de emergencia, tanto nacional como internacional, podremos contar con los recursos necesarios para brindar un seguro de desempleo que ayude a crear una red de contención social importante".

A su vez, el viceministro de Economía, Jorge Todesca, consideró "necesario luchar contra el desempleo, reactivar el comercio y normalizar una economía que atraviesa una crisis desconocida hasta hoy".

El viceministro ofreció en la reunión una dura exposición de la realidad en la que detalló que, "desde octubre de 2000 al mismo mes de 2001, un promedio de 70 mil personas por mes cayeron en la indigencia y en la pobreza".

"Creemos que en noviembre y diciembre pasado estas cifras deben haber aumentado con la profundización de la crisis", afirmó Todesca, quien anticipó cifras sobre desocupación que serán difundidas en detalle por el gobierno a comienzos de la semana próxima.

El viceministro de Economía expuso estos datos ante representantes de diversos sectores sociales que comenzaron a trabajar ayer en la sede del Colegio Jesus María, Talcahuano 1260, en la Concertación socio-laboral-productiva.

El objetivo de este tramo del diálogo, impulsado por el gobierno en el ámbito de la Iglesia católica, es elaborar medidas de "acción inmediatas vinculadas al mundo del trabajo y la seguridad social".

El obispo Juan Carlos Maccarone inició esta nueva etapa del Diálogo Social, ante unos 300 representantes de diversos sectores sociales, destacando la nececidad de "encontrar soluciones urgentes que toquen a la gente".

Maccarone estimó que "en los próximos meses la desocupación podría llegar a un 30 por ciento, lo que nos alarma y nos pone muy tristes".

"Este espacio de diálogo debe servir para que, en forma urgente, se produzca el nacimiento de al menos una medida que toque a la gente", subrayó.

"Venimos a dialogar y a presentar propuestas, a escuchar y buscar puntos de comunión entre las partes, pero hay que tener en cuenta que los trabajadores están muy golpeados y sería inaceptable pensar en la posibilidad de nuevos despidos", señaló a su vez Rodolfo Daer, titular de la CGT oficial.

"Tampoco puede haber bajas de salarios, porque sería empobrecer más a la población", dijo el líder de la única central sindical presente en esta fase del diálogo, a la que no acudieron la CGT disidente ni la CTA. "Los trabajadores no pueden aportar más porque están en una situación desesperante".

Daer reclamó además que se revisen "las políticas de empleo y buscar con urgencia generar puestos de trabajos para la gente" y entendió prioritario que se tomen "urgentes medidas para evitar los despidos de trabajadores, al menos por los próximos 12 meses".

Por su parte, el ministro de Trabajo, Atanasof, evaluó que "es imperioso brindar asistencia a la gente que tanto la necesita y crear un ambiente propicio para la producción y la reactivación de la economía y las empresas".

Destacó además que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) "ha creado una comisión especial para el tratamiento de la crisis argentina".

Según afirmó el ministro de Trabajo, con "un fondo de emergencia, tanto nacional como internacional, podremos contar con los recursos necesarios para brindar un seguro de desempleo que ayude a crear una red de contención social importante".

Todesca destacó también la importancia de la Mesa de diálogo, al afirmar que "el Gobierno tiene que afrontar hoy inmensas responsabilidades y entre las principales están las de brindar contención a las familias desocupadas y a la gente que atraviesa por una situación crítica, para luego comenzar a desarrollar la producción del país".

Entre los panelistas estuvieron además el titular del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrolo (PNUD), el español Carmelo Angulo, los obispos Jorge Casaretto y Juan Carlos Maccarone, Carlos Sarsale (ONU), el senador Antonio Cafiero -en representación del presidente Eduardo Duhalde- y Julio Godio (UCEP).

La mesa de Concertación socio-laboral-productiva comprende tres comisiones de trabajo: "Relaciones laborales y desarrollo social, empresa y generación de empleo"; "Pequeñas y medianas empresas, el sector social de la economía, nuevas formas de trabajo y capacitación laboral", y "Concertación para el desarrollo de la seguridad social".

En estas tres comisiones dialogarán las partes involucradas en la mesa de Diálogo Argentino, que llevarán allí sus propuestas, conflictos y necesidades, para ser discutidas y luego arribar a conclusiones que serán elevadas y propuestas ante los legisladores y el Gobierno.

Hoy el ministro de la Producción, Ignacio De Mendiguren, se mostró satisfecho con la primera jornada del encuentro y dijo que "es una gran alegría ver tantas caras conocidas que se acercan a poner el hombro en un momento tan difícil".

De Mendiguren enumeró los problemas que afronta la economía, habló de la difícil situación social en el país y destacó que "no podemos pedirle más esfuerzos a la gente, sólo tenemos que pedirle confianza para salir adelante".

Por su parte, el presidente del Banco Nación, Enrique Olivera, dijo que presentarán "en los próximos días un proyecto para crear un impuesto a partir del cual se puedan recaudar fondos que sirvan para brindar créditos para que las pequeñas empresas comiencen a producir".

Olivera aclaró que "este impuesto sólo será para las grandes empresas, aquellas que en los últimos años y sobre todo en los últimos meses, con las medidas que tomó el Gobierno, se han visto beneficiadas.

"Con la devaluación del dólar, ya comenzó, aunque de manera muy incipiente aún, a notarse la reactivación de algunas pequeñas y medianas empresas, y lo que queremos es acompañar y apuntalar este incipiente repunte", sostuvo Olivera.

El senador Antonio Cafiero dijo a su vez que "es preocupante que el Papa (Juan Pablo II) haya dicho que la democracia en nuestro país corre riesgos, y tenemos que hacer eco de estas palabras y elaborar desde aquí propuestas y hechos".

"Yo me encargaré de transmitirle al presidente (Eduardo) Duhalde los progresos que se produzcan en las distintas comisiones", añadió.

La mesa de Concertación volverá a reunirse el miércoles 20, cuando se espera que se concreten algunos conclusiones de las propuestas aportadas por los distintos representantes sociales, para elevar a la Mesa del Diálogo Social.

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