La historia detrás de dos de las ganadoras del concurso Potenciar

En diálogo con Ámbito, Gladys Angélica Estigarribia y Yanina Arabela Enrique contaron su experiencia luego de ser beneficiadas con la iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social.

Dos de las ganadoras del concurso Potenciar.

Dos de las ganadoras del concurso Potenciar.

Ministerio de Desarrollo Social

“El objetivo es que las personas trabajen y a partir de ello les vaya mejor y puedan a su vez contratar gente y mover la rueda de la economía”, argumentaba por entonces el titular de la cartera de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, al mostrar los kits de máquinas que se encontraban sin uso desde la gestión anterior, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos, en el predio de la ex-ESMA, ubicado sobre Avenida del Libertador.

Potenciar Argentina Unida

A casi cinco meses de aquel acto, Ámbito contactó a dos de las ganadoras de la iniciativa para saber cómo siguió esta historia.

"Yo pedía al universo que surgiera un proyecto del Estado, estaba segura de que algo iba a salir”, comienza relatando su experiencia Gladys Angélica Estigarribia, de 51 años y oriunda de Carapachay. Y efectivamente un día ese proyecto por el que ella tanto pidió, llegó. Fue su papá, que vive junto a su madre en una casa que está delante de su vivienda, el que le trajo la noticia.

“Estaba mirando C5N y salió corriendo a decirme que Arroyo anunciaba que iban a dar máquinas de coser. ‘Esto es para vos’, me dijo, y justo prendí el televisor cuando daban el sitio en dónde anotarse”, cuenta la costurera y zapatera. "Y acá estoy”, dice con una facilidad y alegría que la acompañarán durante toda la entrevista.

Gladys está sin un empleo formal desde 2018. Antes, trabajó durante diez años como administrativa en una multinacional que la despidió luego de un hostigamiento laboral que duró años. La combinación del despido y el maltrato previo por parte de sus superiores derivó en una depresión que sufrió durante este último tiempo. Sin embargo, no todo era negativo en la oficina. Allí comenzó a ofrecer sus carteras y zapatos a sus compañeros y compañeras de trabajo, quienes se convirtieron en sus primeros clientes. A ellos se sumaron amigas y familiares.

GLADYS CONCURSO POTENCIAR.jpeg
Gladys Angélica Estigarribia, una de las ganadoras del concurso Potenciar, muestra su emprendimiento textil.

Gladys Angélica Estigarribia, una de las ganadoras del concurso Potenciar, muestra su emprendimiento textil.

Cuando tenía un sueldo fijo, Gladys podía financiar la compra de los materiales y cursos que realizaba. Pero al quedar sin empleo, todo se hizo más difícil. Con dos hijos y un marido electricista, en el mientras tanto seguía soñando. “Aun cuando estaba depresiva seguía mirando canales de moda, y coleccionando revistas, tengo más de cien, y nos las puedo tirar. Mi marido siempre me dice ‘¿Para qué tenés tantas revistas?’ Yo saco ideas de ahí”, explica.

Antes de ganar el concurso Potenciar, Gladys cosía todo con una vieja Singer a pedal. "Mi dormitorio era mi lugar de trabajo, mi marido dormía en el living y yo de noche trabajaba”, recuerda. Sin embargo, las limitaciones de la máquina no le permitían satisfacer los pedidos y además, tiene una particularidad: el modelo no está preparado para coser cueros sino telas, con lo que se dañaba permanentemente.

GLADYS CONCURSO POTENCIAR II.jpeg
Gladys Angélica Estigarribia es una de las ganadoras del concurso Potenciar.

Gladys Angélica Estigarribia es una de las ganadoras del concurso Potenciar.

El kit que ganó consta de tres máquinas que cosen cueros y materiales gruesos. Se trata de una máquina cañón, una doble arrastre y una poste doble aguja. Con estos materiales, se abre un abanico de posibilidades que entusiasma a Gladys. “Tengo que renovar el catálogo ahora", dice acerca de los productos que ofrece a través de su página de Instagram “Gladstumoda”.

La ganadora donará 100 bolsones de tela para la Capilla San Cayetano, en San Isidro. Allí funciona un merendero en el que se entrega comida, y precisaban de algo más resistente que las bolsas de nylon para tal fin.

"No hay que rendirse, hay que pedir porque las palabras siempre llegan a algún lado y alguien las escucha”, dice Gladys al tiempo que asegura que una vez que salde sus deudas quiere “ayudar a otras mujeres”.

Yanina Arabela Enrique tiene 49 años, vive en Vicente López y se enteró del concurso a través de una mamá del colegio al que asisten sus hijos.

Florista y jardinera, contó a este medio que le costó mucho anotarse. “Lo hice a través de una computadora Conectar Igualdad, pero la máquina ya tiene sus años”, explicó.

La barrera tecnológica ya no será un problema para ella: además de una máquina para cortar el césped, una motosierra y una guadaña eléctrica, Yanina recibió una Netbook, con la cual espera a poner a punto la red social a través de la cual promociona su trabajo, que en Instagram se encuentra como "Compañía_de_flores".

YANINA CONCURSO POTENCIAR.jpeg
Yanina Arabela Enrique, una de las ganadoras del concurso Potenciar en el rubro Jardinería.

Yanina Arabela Enrique, una de las ganadoras del concurso Potenciar en el rubro Jardinería.

“Cada vez que se me caía el sistema me echaba para atrás, pero al mismo tiempo pensaba ‘el no ya lo tengo’”, cuenta la ganadora del kit de jardinería.

Como contraprestación, Yanina eligió al jardín maternal Las Hormiguitas, ubicado en Florida Oeste. Allí realizará unos canteros y, cuando regresen las clases presenciales, trabajará con los niños y niñas en el armado y cuidado de una huerta.

“Quiero decirles a las personas que si hay propuestas del Gobierno que las agarren, que son para eso, y que no tengan vergüenza. Yo pensé que no iba a quedar, y sin embargo quedé”, concluye.

Dejá tu comentario

Te puede interesar