Misterio por nuevo director del monopolio en Papel Prensa

Política

Muchas dudas, por las características de los personajes en el ring, despierta la naturaleza del conflicto entre el gobierno y el monopolio «Clarín». En el cual, como se sabe, poco y nada tiene que ver la libertad de prensa. Aunque ese disfraz lo utilicen las dos partes. Nadie vaticina un desenlace -la inflación será decisiva en este proceso, cuanto más alta más ventaja para el grupo económico, cuanto más descienda se robustecerá el gobierno-, sí la certeza de que hay dos planetas rozándose que hasta hace poco tiempo eran cómplices y disfrutaban con ese ejercicio. Inclusive hay evidencias de que, ahora, se mantienen contactos económicos bajo la superficie, gremios amigos de Néstor Kirchner y de Hugo Moyano que sólo avisan en «Clarín» (como la Unión Obrera Metalúrgica o los porteros, entre otros) o información privilegiada que el gobierno únicamente le concede a ese matutino (como el último viernes). Quizá les cueste a los dos abandonar una práctica secular. Goza el monopolio del privilegio para cortar el tráfico, complicar a la gente, ensuciar los parques, como la presentación de «Patito feo» en Palermo. En el camino de esta aparente confrontación, hay indisimuladas víctimas: una es Enrique Albistur, secretario de Medios, al que ahora «Clarín» le descubrió -tras 5 años en el cargo-que se pasea en un Volvo y dispone de un pasar envidiable, al tiempo que lo sospecha de alguna transferencia espuria. Nunca antes lo había descubierto y, si lo habían hecho, jamás se lo manifestaron a sus lectores. Habrá que habituarse a este fuego artificial de los contrincantes, gente que siempre se abrazó con el poder sólo por el beneficio personal y de la empresa. Sean los que gobiernan asegurando que lo hacen por la gente como los que dirigen medios amparándose en la misma canción.

Hasta ahora, los personajes emblemáticos del monopolio «Clarín» eran los Noble, los Magnetto, los Aranda y los Pagliaro. Pero desde el miércoles pasado se sumó otro nombre a esa galería del monopolio: se trata del contador Guillermo González Rosas, quien asumió ese día en una reunión de accionistas como director de la empresa Papel Prensa. Esa firma es propiedad del Estado nacional, el diario «La Nación» y el monopolio «Clarín», y su historia atraviesa las infamias de los gobiernos militares y democráticos de los últimos 40 años de la Argentina.

No se sabe públicamente a qué accionistas representa González Rosas, pero sí se conocen algunos antecedentes. El más importante y que puede explicar su aparición en ese directorio es que fue subsecretario de Servicios Financieros durante la gestión de Jorge Remes Lenicov en el Ministerio de Economía.

Durante esa gestión, bajo la presidencia de Eduardo Duhalde, se resolvió la devaluación y la pesificación asimétrica en favor de los empresarios endeudados en dólares durante la década anterior. Esa decisión benefició, entre otros megaendeudados, a los grupos Techint, Loma Negra y, por cierto, al monopolio «Clarín».

Los testigos cuentan que esas medidas las comprometió antes de asumir el propio Eduardo Duhalde a Héctor Magnetto (CEO del grupo «Clarín») en una cena en casa de un legislador del conurbano, especialmente la devaluación, que permitió que ese grupo licuase deudas en dólares que superaban su patrimonio. Esas decisiones salieron de las oficinas de Remes y de González Rosas, y se completaron con la suspensión de la figura del «cram down» (captura de acciones del deudor por parte de los acreedores) en la Ley de Quiebras y, más tarde, la llamadaley cultural, que impide hastaahora el ingreso de capitales extranjeros en empresas de medios por encima de un porcentaje, lo cual les asegura a los locales el control.

Aquellos hechos de 2001/ 2002 explicarían la presencia de este nuevo director de Papel Prensa. El enigma es: ¿era en 2002 Rodríguez Rosas un hombre del monopolio en el gabinete de Duhalde o es ahora un ex hombre de Duhalde que ingresa al monopolio? No lo dice su currículum, que cuenta nada más que viene de desempeñarse como titular de una Comisión de Finanzas en la Cámara de Comercio de España en la Argentina que preside el «Tano» Guillermo Ambroggi.

González Rosas asumió en el directorio de Papel Prensa, empresa bajo investigación por las autoridades por presunta contaminación, en una reunión que terminó con incidentes. El director de la firma, José Rendo, que asumió en lugar de Magnetto como presidente, fue acusado de agredir a un fotógrafo del diario «Crítica» de la Argentina cuando éste intentaba retratarlo a Magnetto. Buscaba impedir que se registrase, según informó ese medio, su deterioro a raíz de una enfermedad. Tanto,que «Crítica» de la Argentina desfiguró la foto de manera que no se percibiesen con nitidez los rasgos de Magnetto.

Dispuesto a no dejar en paz al monopolio que dice lo señaló en la vereda de los malos, Hugo Moyano movió al sello CGT a un repudio al director por agredir al fotógrafo. Sumó también sus denuncias el ex diputado Julio Bárbaro. Se lamentó ayer en un reportaje que dio a la revista «Perfil» cuando era interventor del COMFER el monopolio «Clarín» le regalaba el servicio de TV por cable y que se lo cortaron apenas se conoció su renuncia.

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