Moyano exhibe hoy en CGT la mayoría que le armó Kirchner
-
Michel y Bahl reclaman al Gobierno por posibles restricciones de la UE al biodiésel entrerriano
-
Qué son los Acuerdos de Isaac entre la Argentina e Israel
Hugo Moyano
Con esta comisión Moyano resignó parte de su poder. Hasta que se formó, el manejo de los subsidios para las «cajas» sindicales corría por cuenta exclusiva de Juan Rinaldi, titular de la APE (Administración de Programas Especiales). Para el lector desmemoriado, Rinaldi es aquel abogado que agradeció en un comunicado oficial a Moyano porque esa oficina pública se recuperara para la CGT. También quien, en el mismo texto que atribuyen a la pluma del abogado Ramiro Antón, insinuaba que en la APE no se cobraban retornos por los trámites, como sí ocurría en otras dependencias (referencia más que obvia que habría dirigido a la Superintendencia de Salud, en manos de Héctor Capaccioli y su gerente Néstor Vázquez, un experto en programas para discapacitados que vaticinó la salida de Rinaldi de la APE «antes de fin de año»). Ahora el laboralista Rinaldi debe soportar que, para ajustar sus números en la interna sindical, su jefe Moyano lo haya convertido en un administrativo.
Al parecer, no sería sólo la necesidad de juntar votos en la CGT ofreciendo espacios en el negocio de la salud la que obligó a Moyano a cortar las alas de Rinaldi. También le llegaron quejas de distinto tipo. ¿Es verdad que antiguos interventores como Daniel Expósito siguen manejando expedientes en la APE? ¿Quién es Celeste Canel? ¿Qué vínculo mantiene con Eugenio Sanarini, el antecesor de Rinaldi? Son las preguntas que invaden la cabeza del camionero en estos días, mezcladas con detalles menores, como que una oficina dedicada a financiar la salud, como la APE, sea una nube de humo porque se transformó en fumadero (la relación de Rinaldi con el humo ameniza al sindicalismo con un largo anecdotario).
Sería injusto, sin embargo, por parte de Moyano castigar sin piedad a este abogado. Rinaldi se está encargando de alinear a las distintas obras sociales según los intereses del camionero. ¿O no mandó a mesa de entradas, sobre todo al área de medicamentos, un listado con las obras sociales cuyos trámites deben ser obstaculizados? Es la versión que circula en la APE con insistencia, junto a una nómina en la que figuran 21 entidades. Entre ellas aparecen Portuarios de Mar del Plata, Profesionales del Turf (deberían figurar aquí casi todos los gremialistas, claro), Comisarios Navales, Personal de Instalaciones Sanitarias, Recibidores de Granos, etcétera.
Es interesante ver cómo hay métodos que se reproducen en distintos planos de la vida pública, con la aplicación de similar tecnología. Moyano llegó a la CGT con una base propia endeble, la que le proporcionaba la CTA. Casi lo mismo que le sucedió a Néstor Kirchner con la Presidencia de la Nación. Para completar su número y acceder al secretariado general se sirvió de la cooperación indispensable de Luis Barrionuevo, su «Duhalde».
Ahora, con el auxilio externo de De Vido y las maniobras internas de Rinaldi, ha comenzado a capturar sindicalistas de otros campos. Igual que hizo Kirchner con otros «gordos», los intendentes del conurbano. Al cabo de más de un año, el camionero está en condiciones de hacer su «plaza del sí», que comienza hoy con el Confederal y se consumará con un congreso de la CGT. Un triunfo considerable para quienes le auguraban, como le auguraban a Kirchner, no perdurar en el poder hasta fin de este año. Milagros del método.



Dejá tu comentario