1 de junio 2001 - 00:00

Moyano llamó al paro el 8 de junio

Moyano llamó al paro el 8 de junio
En un ambiente recalentado por las movilizaciones provocadas por el conflicto con Aerolíneas Argentinas, la CGT disidente que regentea el camionero Hugo Moyano realizó ayer un acto en la Plaza de Mayo con escasa asistencia. El vociferante Moyano convocó a un paro nacional de 24 horas para el viernes 8 de junio, llamó a los argentinos a boicotear a las empresas españolas por el conflicto de Aerolíneas, y eligió como blanco a Domingo Cavallo para reafirmar su confrontación con el gobierno. «No es posible que nos quieran seguir engañando. Ayer fue el blindaje financiero, hoy es el canje de la deuda. Mientras tanto se siguen muriendo de hambre 55 chicos por día, los jubilados no tienen fuerza para seguir luchando y los hombres y mujeres se debaten frente a la desocupación», enfatizó el camionero.

En una Plaza de Mayo que no desbordó de manifestantes y que adquirió un paisaje multicolor -por los gorros de los militantes: blancos de los de UATRE (rurales), amarillos de los taxistas y verdes de los camioneros-, Moyano volvió a asegurar que «la lucha» es la salida a los problemas argentinos.

«Vamos a declararle la guerra a la desocupación, combatiendo con toda la fuerza contra el modelo económico de esclavitud. Es mentira que no se puede combatir esta historia negra. Podemos cambiar la historia. Podemos hacerlo con la pelea organizada del pueblo»
, afirmó el jefe de los camioneros.

Mientras el secretario general de APTA, Ricardo Cirielli -que debía hablar antes de Moyano-, se encontraba discutiendo la posición a tomar con los líderes de los otros seis gremios que operan en Aerolíneas, Moyano les declaró el «boicot a todos los capitales españoles en el país».

«Para eso necesitamos la participación de todos los argentinos, porque el boicot significa no cargar combustible en ninguna estación de servicio de Repsol-YPF»,
ejemplificó Moyano desde el palco que, como siempre, fue ubicado sobre la Plaza de Mayo, de espaldas a la Casa Rosada y de frente al Cabildo.

El camionero, que calificó como «político» el conflicto de la línea aérea, también les pidió a las empresas argentinas que tienen cuentas corrientes en bancos de capitales españoles que las cierren y las abran nuevamente en bancos nacionales o provinciales. «A todos los hombres y mujeres que tengan el servicio telefónico de la Telefónica española les pido que se cambien de empresa. Esa es la lucha que vamos a dar contra todos los que no respeten al pueblo argentino», enfatizó.

• Agallas

Moyano sostuvo que lo que ocurre con Aerolíneas es el «resultado de las privatizaciones» y defendió a Cirielli al asegurar que «cuando se levantan bien alto las banderas de la defensa del trabajo, de la soberanía nacional y de no doblegarse ante el enemigo, lo acusan de ser responsable de todo». Y agregó: «Los que se afanaron la plata en Aerolíneas Argentinas fueron los españoles, ellos son los responsables. Terminemos con la parodia: el afano lo hicieron los gallegos y si el gobierno no resuelve el problema, es porque no tiene las agallas que este pueblo reclama», subrayó el camionero.

Cuando estaba terminando su discurso, Moyano advirtió sobre la posibilidad de que el ministro Cavallo quiera recurrir a las reservas del Banco Central para resolver la crítica situación financiera del país y amenazó con convocar a un «cabildo abierto» si el economista intenta tomar esos recursos.

«Cuando el ministro de Economía no vea de dónde manotear dinero, de dónde mangar más, va a venir a manotear el dinero del Banco Central. Si eso llega a ocurrir, vamos a convocar a un cabildo abierto y así como fuimos capaces de echar al 'Brujo' José López Rega, vamos a echar a este brujo»
, enfatizó. Mientras tanto, en la Plaza de Mayo lo escuchaban militantes sindicales de varios gremios, como los molineros, de dragado y balizamiento, APTA (técnicos aeronáuticos), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), colectiveros y la Juventud Peronista de la Capital Federal. Del acto y subidos al palco participaron otros dirigentes de la CGT disidente, como Juan Manuel Palacios y Gerónimo Venegas, el diputado Saúl Ubaldini, el dirigente de jubilados Raúl Castells y el cura y ahora también candidato a senador, Luis Farinello.

La gravedad de la reunión, entornada por gestos duros e inflexibles cortes de calles que paralizaron por un par de horas el tránsito en la avenida 9 de Julio, la quebró el primer orador del acto. Fue un dirigente de los productores agrícolas de Río Negro que saludó como
«camaradas» a los presentes, exaltó los cortes de ruta e ironizó: «Le vamos a cambiar el color a la Casa Rosada, que es un color de maricones, y la vamos a pintar de celeste y blanca». Muchos rieron, pero no faltaron los reproches por el sesgo discriminatorio de la alusión.

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