8 de julio 2004 - 00:00

Nacen piquetes de izquierda ortopédica

«Ni duros, ni blandos: piqueteros» podría ser, recreando una consigna setentista, el grito del frente de desocupados que ayer se presentó en sociedad como superación del antagonismo que despierta Néstor Kirchner, con el hiperoficialista Luis D'Elía de un lado y al acérrimo opositor Raúl Castells del otro.

Acotada por ahora a un puñado de sellos con bajo poder de fuego, mixtura además cercanías políticas con Elisa Carrió, el Partido Socialista y Luis Zamora, catálogo al que sumarían en estos días a la aeromoza Alicia Castro y al arista disidente Mario Cafiero.

«Destacamos ciertos logros de Kirchner pero somos críticos sobre otros, como la política económica que no mejoró en nada la distribución del ingreso»,
ejemplificó ayer Roberto Martino, comandante del Movimiento Teresa Rodríguez-(MTR), uno de los grupos alistados.

Hasta ayer, el frente -todavía sin denominación formal-adherían el MTR, el MUP 20 y el Frente de Desocupados Unidos (FDU). Anoche, para ampliar la nómina de adherentes, Martino negociaba con la cúpula del Frente Barrial 19 de Diciembre (FB 19).

Para conocer algo más del nuevo jugador en el universo piquetero, sirve repasar algunos datos:

. Hay un primer derrotado: los «piqueduros». Los tres batallones, ahora «Masticables», integraban el eje anti-Kirchner que, con forceps, lograron armar Castells con Néstor Pitrola y una ristra de grupos menores, frente que comenzó un lento proceso de desintegración por la porfía entre Pitrola y Castells. En ese sentido, resultan funcionales a Kirchner porque desinfla a los sectores más combativos.

. Renieguen, sin embargo, de D'Elía y su Frente de Piqueteros Kirchneristas, donde anidan además Jorge Ceballos, de Barrios de Pie; y Emilio Pérsico, del MTD Evita. Al matancero lo maltratan porque, expone Martino, mantiene vigente el «modelo clientelista» que ellos cuestionan y hace una defensa cerrada de Kirchner.

. Sin que implique una alianzasólida, el lunes
Martino & compañía se reunieron con Carrió que ofreció sus diputados para empujar en el Congreso proyectos de esta rama piquetera. Mejor sintonía lograron con Rubén Giustiniani que hasta prometió aval formal del Partido Socialista. Zamora, a su vez, se mostró dispuesto a promover un rosario de planteos económicos en tándem con los « semiduros». Y tienen en agenda citas con Alicia Castro y Mario Cafiero.

. En el rubro estrictamente piquetero, podrían arrimarse a otro núcleo: la Corriente Clasista y Combativa (CCC) de
Juan Carlos Alderete y Amancay Ardura, sector que mantuvo por unos meses su idilio con Kirchner pero desde marzo pasado mutó su acompañamiento crítico a oposición plena, en coordinación, pero sin mezclarse, con los duros Castells-Pitrola. La línea moderada de la Aníbal Verón, la MTD, también podría ensalzarse con este nuevo frente.

.
Martino, jefe del MTR, y capitán del nuevo conglomerado piquetero, es un personaje conocido en el circuito. En 2001, pasó 30 días en la prisión de Magdalena por tomarle el Ministerio de Trabajo de La Plata al ahora ministro del Interior, Aníbal Fernández. Reapareció a principios de mayo, con un ataque -bombas incendiarias incluidas-a Repsol YPF. Y coronó su regreso, con una reunión con el ministro de la Corte, Eugenio Zaffaroni. Por su diario de guerra, no es un «blando» -también protagonizó la toma de la sucursal del Banco Provincia de Florencia Varelapero tampoco es un férreo antikirchnerista.

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