1 de febrero 2002 - 00:00

Negó Duhalde que adelante elecciones presidenciales

Eduardo Duhalde, Raúl Alfonsín, Hilda de Duhalde y José de Mendiguren
Eduardo Duhalde, Raúl Alfonsín, Hilda de Duhalde y José de Mendiguren
Eduardo Duhalde negó ayer que piense convocar a nuevas elecciones en «60 o 90 días» y se bautizó como el « presidente de la transición». « Hay quienes creen que la solución es buscar otro gobierno de transición y andan con cartelitos 'llamemos a elecciones'. ¿Para qué? digo yo: para que haya otro gobierno de transición, porque seguramente no va a ser la gente que se está movilizando la que pueda participar en 60 o 90 días de ningún proceso electoral», advirtió el presidente designado.

Duhalde
les aconsejó a las personas que protestan que «deben crecer, deben organizarse».

«Dicen que los canales tradicionales están agotados.Yo digo que lo que están agotados no son los canales, en todo caso muchos de los políticos, empresarios, sindicalistas son los que pueden estar agotados, no los canales democráticos que en todas partes del mundo son similares», añadió.

Duhalde
se dirigió también a «quienes se están movilizando en todo el país» para decirles que « ahí pueden nacer nuevos liderazgos, pero es necesario saber que esos liderazgos que pueden estar creciendo, opuestos a lo anterior deben tener un tiempo de maduración».

«Y es el tiempo, precisamente, de la etapa de transición que a mí me toca gobernar», puntualizó Duhalde, quien reiteró que no será « candidato a nada» en las próximas elecciones.

El Presidente recordó también que pasó «sólo un mes» desde que asumió en el cargo y sostuvo que « en épocas de crisis los tiempos siempre parecen largos».

«Cada presidente que se elige se está preparando durante un año, después tiene dos meses para preparar sus equipos, para revisar sus programas. A mí realmente no me han dado tiempo, fue de un día para otro y en la más dramática situación argentina en toda su historia», enfatizó.

Ratificó además anunciará en las próximas horas los términos de la reforma política, y señaló que luego enviará el proyecto al Congreso para su tratamiento. En ese proyecto se busca la reducción de la cantidad de legisladores y el ajuste del llamado «gasto político».

• Confianza

El Presidente explicó en el programa radial con que distrae sus mañanas por «Radio Nacional» que «uno de los puntos principales de la reforma» será el de restablecer « la confianza» de la sociedad. En ese sentido, Duhalde se pronunció a favor de determinar «cómo hacemos para reconciliar la idea de lo político, con la idea de lo privado».

Según adelantó este diario, uno de los puntos de la reforma apuntaría a que los concejales de todo el país no cobren más sueldo y trabajen «
ad honorem», como ocurre en algunos países europeos.

El recorte del gasto político sería de 800 millones de dólares, en tanto que la reforma también incluiría cambios en la cantidad de legisladores y en el sistema electoral, tal como se viene mencionando desde los últimos días.

Duhalde
destacó que «el pueblo» realizó «sacrificios» durante los últimos años y se pronunció a favor de « restablecer» la confianza en la actividad política.

«
Sin política absolutamente ningún país sale de las crisis», destacó el Presidente, quien sostuvo que « la política es la que debe regir la economía».

«
En estos últimos años pare-cía que la economía regía la política y así nos fue», enfatizó Duhalde, quien destacó que « la política bien entendida es una de las actividades más importantes y meritorias que puede realizar un ser humano».

Advirtió también que en los últimos tiempos se vio a «
los economistas convertidos en políticos y muchos de esos economistas, empleados de los grandes intereses, del capital concentrado. En realidad opinaban por ellos y por sus intereses».

Por otra parte,
Duhalde insistió en que la Argentina es «un país saqueado» y llamó a « tomar conciencia de la profundidad de la crisis». « Yo hace un mes decía que estábamos fundidos y refundidos y hoy estamos peor todavía», enfatizó Duhalde, aunque destacó que « los países son infinitos» porque « no mueren», filosofó.

«
Tengo la responsabilidad de impulsar cambios que son deseados por todos, pero no van de ninguna manera a sentirse todos contentos ni felices», advirtió Duhalde asumiendo otro de los dilemas delarruistas.

Durante el programa, el presidente designado comparó la situación de la Argentina con uno de los relatos bíblicos del rey Salomón. Recordó que en ese relato, dos mujeres que aseguran ser la madre de un niño concurren ante el rey y la situación recién se resuelve cuando el soberano propone partir al pequeño en dos:
el cuidado del chico es otorgado luego a la verdadera madre, que a cambio de que no se adopte esa drástica solución, acepta entregarlo.

«
No podemos desgarrar a la Argentina con los reclamos y los intereses de cada uno. Es lo mismo que la historia de Salomón con las dos mujeres», dijo el Presidente.

Duhalde
consideró que «aquí debemos entender que en esta situación de crisis los que más deben pagar son los que se beneficiaron con el modelo anterior, que fue enriqueciendo a pocos y empobreciendo a muchos».

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