Néstor Kirchner avaló la teoría del atentado

Política

El presidente Néstor Kirchner aseguró ayer que lo ocurrido en las inmediaciones de su casa en Río Gallegos se trató de un atentado y señaló que tanto él como familiares suyos reciben amenazas "cotidianamente".

Durante un acto en la Casa de Gobierno el mandatario también cuestionó a dirigentes opositores que relativizaron la versión de que el hecho se haya tratado de un ataque y aseveró: "Yo no le tengo miedo a nada".

"Si me tiran un camión contra mi casa (dicen que) fue de casualidad, pero si le hubiera pasado a cualquier dirigente de la oposición (hubieran dicho) que falta seguridad o que fue armado por el Gobierno", enfatizó.

Asimismo, sin enunciarlo, por su nombre, habló del "candidato" Roberto Lavagna quien minimizó el supuesto atentado contra la propiedad del presidente en Río Gallegos.

"Ese candidato hizo un escándalo cuando en su momento recibió una llamada telefónica amenazante. Qué hubiera dicho si le hubiera pasado lo que nos pasó a nosotros. Hay que dejar de mirar la paja del ojo ajeno y mirar la propia", enfatizó Kirchner.

El presidente ratificó además que su madre, María Juana Ostoik, recibe amenazas telefónicas y destacó que la mujer vive la situación "con dignidad".

"La amenazaron a mamá. Cuando uno es presidente se la tiene que aguantar muchas veces", sostuvo Kirchner.

En esa línea amplió: "Mi mamá me dijo, no te preocupes, ya viví 86 años, nada me preocupa. Este candidato (Lavagna) tendría que tener la dignidad de mi vieja".

El jefe de Estado advirtió: "Yo no tengo miedo a nada, me siento con unas ganas bárbaras de seguir trabajando desde el lugar que me toque hacerlo".

Al referirse a José Walter Mansilla, al autor del incidente en Río Gallegos con un camión tipo Scania, Kirchner no dudó en sostener que tiene problemas "psíquicos", y planteó que ha tenido "militancia en contra del gobierno local".

"Claro que tiene problemas este muchachito, pero a la vez es muy lúcido. Desde 1991 no paró de trabajar hasta la fecha", planteó el jefe de Estado.

Luego recordó que pasó por Prefectura, por la Marina, y según especificó el 21 de septiembre de 2005 recibió el registro de conductor profesional que le otorgó la Municipalidad de Río Gallegos.

"Dicen que tiene algunas facultades alteradas, pero pasó todos los exámenes psicofísicos de los distintos trabajos, si está loco, no sé cómo hizo", agregó.

En tanto, pidió que los medios periodísticos y la oposición tengan "más objetividad" ya que cuando el gobierno dice algo "es campaña sucia", pero si "cuando dicen algo del gobierno siempre tienen razón, somos cualquier cosa".

"Cuando le pasa algo a un funcionario como a mí es casualidad, pero si se le cae una piedrita del techo a un opositor es un gran atentado, seamos serio", agregó.

En ese aspecto, reiteró para fijar la idea: "Si me tiran un camión a mi casa es una casualidad, si fuera la oposición es que falta seguridad y que lo orquestó el gobierno".

Por otra parte, señaló que la situación política que vive Santa Cruz le provoca "dolor" y pidió que "las cuestiones electorales se diriman en terreno electoral".

"Hay que tener muy buena memoria en las urnas", sostuvo Kirchner y le pidió a la oposición "que no pierda la calma, que no agreda, que no descalifique, que asuma sus responsabilidades sin histeria".

Asimismo, negó que haya vendido su casa en Río Gallegos y mostró en público los títulos de propiedad de la vivienda y una carta del embajador de Chile en Argentina que negó que ese país haya adquirido una propiedad en esa ciudad para instalar un consulado.

"Soy de esa ciudad, tengo todos mis cariños, los huesos de mi viejo, de mi abuelo, mis afectos y mis inversiones", definió el jefe de Estado.

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