"No quieren escarmentar al Gobierno, sino a la sociedad"
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Cristina de Kirchner.
En este sentido, en otro tramo de su alocución la jefa de Estado insistió en la necesidad de "empoderar a la sociedad a la sociedad de estas cuestiones. Por eso yo hice, hoy, una invitación muy amplia de sindicatos, a movimientos sociales y políticos, a todos los credos religiosos, porque todos tienen que involucrarse en esto, tenemos que ir a buscar a los jóvenes que no van al colegio para que vayan al colegio".
El diputado y prominente dirigente de La Cámpora, Wado de Pedro resumió en pocas palabras el mensaje: "La tarea que tenemos como militantes: no sólo organizarnos sino colaborar en que la sociedad se organice" para que, según la visión oficial, los derechos conseguidos en "la Década ganada" sean defendidos por la sociedad.
En su primer discurso luego de 42 días de silencio habló desde el Salón de las Mujeres, minutos antes de la 19, arribó a la Rosada en auto y vistiendo un chemise blanco con visos negros. Cristina se sentó acompañada del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el ministro de Economía, Axel Kicillof, el titular del Sedronar, padre Juan Carlos Molina, y la ministra de Acción Social, Alicia Kirchner.
Los militantes la esperaron cantando: "Che, gorila, che, gorila. No te lo decimos más. Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va armar", "Vengo bancando este proyecto, proyecto nacional y popular" y "Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación". La primera mandataria comparó la "tristeza y seriedad" de los militantes de los 70 con la "alegría de esta juventud".
También el programa es una respuesta a las políticas opuestas al kirchnerismo ya que el que sean jóvenes Ni -Ni es consecuencia de que "son los hijos del neoliberalismo. Son los chicos cuyos padres no tenían trabajo o lo perdieron, o no fueron educados en la cultura del trabajo, y necesitan de la presencia del Estado para salir adelante. ¿Cuál es la contraprestación? Estudiar", explicó Cristina.
El programa lo administra el Anses pero y, anticipándose a eventuales críticas, la jefa de Estado aclaró: "No lo financia la ANSES, lo financia el Estado nacional. Quiero que quede claro, para evitar el titular de mañana: con la plata de los jubilados financian a los jóvenes". El programa tiene un costo de 11.000 millones de pesos anuales que saldrán de la alicaída caja del Tesoro Nacional.
A lo largo de todo su discursos la jefa de Estado fue crítica con un sector de la sociedad (aunque no definió quienes son) y los medios de comunicación. Tomando las palabras de Hugo Yasky de la CTA, Cristina dijo: "Cuando decías que hay algunos que quieren como escarmentar al gobierno para que ningún Gobierno más se atreva a hacer las cosas que hizo este Gobierno. Vos sabes que yo tengo una diferencia con esa idea, yo pienso que a la que quieren escarmentar no es a este Gobierno, sino a la sociedad". De esta manera advirtió a la sociedad que (estos grupos) "Lo quieren hacer otra vez, como cuando yo era chiquita y se quiso asustar a la sociedad para que se aterrorizara para que nunca más se pudiera meter en ningún proyecto de cambio".
Y retomó el concepto que había indicado antes en referencia a que la sociedad en su conjunto se involucre para que el programa Progresar sea un éxito.
"Lo que moviliza a una sociedad no es solamente un Gobierno, es cuando la sociedad decide empoderarse de esos derechos y ya no son del Gobierno, sino que son de él. Por eso creo que es fundamental la movilización, la participación popular para la defensa de estos derechos", aseguró.
Dando idea de que realmente pueden haber sectores que intentan desestabilizar al Gobierno la Presidente señaló: "Es necesario que la sociedad comprenda en su conjunto que acá no es un ataque al Gobierno. El Gobierno es el obstáculo, la piedra que hay que correr y saltar para que las cosas vuelvan al lugar que siempre estuvieron y que salvo interregnos, muy cortos de nuestra historia, pudieron ser superados."
A continuación, hizo una defensa de las estampillas del Correo Argentino que habla de las políticas de la década ganada. "Cuando vi las estampillas me parecieron una maravilla de colorido, de arte que, en realidad, levantan política que son de Estado y que estoy absolutamente convencida que ningún argentino, ningún dirigente, por lo menos de los partidos populares y democráticos puede negar".
En otro tramo criticó a los medios y se anticipó al posibles titulares: "Espero que mañana nadie critique la cadena nacional, porque después de tanta demanda de presencia y de hablar", ironizó.
En una interpretación al menos extraña el que algunos medios hayan dicho que Cristina reaparece para la primera mandataria no es casual la utilización de esta palabra. Dio a entender que algunos medios "están vinculados con esto de las desapariciones" porque titularon "reaparece Cristina". Luego y de alguna manera como disculpándolos dijo: "Quizás quisieron darle un toque Hollywoodense 'reaparece' tipo 'reestrena', pero conociéndolos no me sonó".
En otro tramo enfatizó que está "totalmente despojada de toda ambición. Ustedes lo saben muy bien", afirmó para enfatizar que sus acciones no buscan un rédito político personal.
Siempre utilizando la ironía Cristina deseó que "nadie critique la Cadena Nacional después de tanta demanda de presencia para hablar. Recuerdo cuando publicaban encuestas que la gente cambiaba de canal cuando hablaba por Cadena Nacional", señaló en la Casa Rosada por cadena nacional. Agregó: "Ahora las encuestas son al revés, porque dicen que la gente quiere que hable. Mentían antes o mienten ahora. Creo que mienten siempre".
En el Gobierno están convencidos de que se ha instalado una campaña de mentiras con la intención de socavar al gobierno. Así, se entiende que para la jefa de Estado, los cortes de luz, la suba del dólar, la inflación son problemas no tan graves como los medios buscan presentarlos. En tanto, en la city no comprenden porque el Banco Central aceleró la devaluación del tipo de cambio oficial a una tasa diaria del 3,6% llevando su cotización a 7,12.




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