22 de marzo 2016 - 23:51

Obama cerró su visita a Cuba en el marco del deshielo bilateral

Obama realizó junto a su familia una histórica visita a Cuba.
Obama realizó junto a su familia una histórica visita a Cuba.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cerró una histórica visita a Cuba en el marco del deshielo bilateral entre ambos países.

Obama salió de la capital cubana poco antes de las 16:30 hora local rumbo a Argentina. El presidente y su familia fueron despedidos en el aeropuerto por su homólogo cubano, Raúl Castro.

Antes de partir, Obama desafió al gobierno de Cuba cuando exhortó a su pueblo a impulsar cambios para lograr mayores libertades políticas y civiles en un discurso en La Habana, poco antes de partir hacia Argentina en una gira con la que busca acercarse a Latinoamérica.

En una alocución transmitida en vivo por la televisión estatal de la isla, Obama elogió los logros sociales de los hermanos Castro, citó al poeta y revolucionario cubano José Martí, y dijo que había llegado a la capital cubana para "dejar atrás los últimos vestigios" de la Guerra Fría.

"El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano", dijo Obama en español ante el aplauso de una multitud donde estaba Raúl Castro, quien festejó cuando hablaba de la necesidad de acabar con el largo embargo económico sobre la isla, pero calló cuando se refirió a las libertades civiles.

"Los Estados Unidos no tienen ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba, los cambios dependen del pueblo cubano", agregó.

Al igual que el lunes, el mandatario estadounidense criticó las pocas libertades políticas y civiles en Cuba, despertando la algarabía de muchos cubanos, que no están habituados a escuchar críticas a su gobierno en la televisión estatal.

Obama fue el primer presidente de Estados Unidos que visitó la isla socialista después de la revolución de 1959.

Su visita de tres días fue parte del acercamiento que los Gobiernos de Washington y La Habana anunciaron en diciembre de 2014, tras más de cinco décadas de ruptura diplomática y rivalidad ideológica.

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Tras el discurso de media hora Obama fue a la embajada de Estados Unidos en La Habana, recientemente reabierta, para reunirse con un grupo de disidentes, algo inimaginable antes de que los otrora enemigos acordaran, en diciembre del 2014, acabar con más de medio siglo de hostilidades diplomáticas recíprocas.

Uno de los disidentes que participó del encuentro, Manuel Cuesta, lo calificó como "muy positivo" y detalló que conversaron sobre democracia, derechos humanos, elecciones libres y ampliación de internet en un país con un costo de conexión prohibitivo.

"Obama prometió continuar llevando estos temas en sus próximos discursos e intercambios con el Gobierno cubano", dijo Cuesta a Reuters por teléfono.

La mayoría de los cubanos son escépticos de los disidentes, que se cree están motivados por una tajada de los 20 a 30 millones de dólares en fondos anuales que el Gobierno de Estados Unidos destina para los programas de democracia en Cuba.

A pesar de haber relanzado sus vínculos bilaterales, Washington y La Habana aún mantienen profundas diferencias: el gobierno de Castro sostiene que el embargo impuesto por Washington en 1962 es el principal obstáculo hacia la normalización total de sus relaciones.

Además, Cuba exige la devolución del territorio donde se levanta una base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo, al extremo oriental de la isla, así como el cese de transmisiones de radio y televisión dirigidas a su territorio.

Uno de los lastres del embargo es la imposibilidad para normalizar las transferencias de los beisbolistas de la isla, que actualmente deben desertar para poder jugar en las Grandes Ligas.

Uno de ellos es Dayron Varona, primer bate de los Tampa Bay Rays, que la tarde del martes ganaron 4 a 1 a la selección cubana en un juego de exhibición que contó con la presencia de Obama y Castro.

También asistió una comitiva de 40 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) encabezada por su líder, Rodrigo Londoño, alias Timochenko. Las FARC se encuentran negociando desde hace tres años con representantes del Gobierno colombiano un acuerdo de paz en La Habana.

Después del partido, Obama partió a Argentina acompañado de su esposa Michelle y sus dos hijas. Obama estará en Buenos Aires durante el 40 aniversario del golpe de Estado que dio inicio a la última y más cruenta dictadura y rendirá un homenaje a sus víctimas.

Además, anunciará un esfuerzo para desclasificar más documentos estadounidenses sobre la "guerra sucia" de la dictadura militar, que Washington avaló en su tiempo.

Después reunirse con el presidente Mauricio Macri el miércoles, Obama visitará Bariloche con su familia antes de cerrar una de las giras más simbólicas de su presidencia.

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