Vialidad Nacional: la declaración de Angelo Calcaterra derriba los ejes de la acusación en el juicio

Política

El primo de Mauricio Macri afirmó que en la obra pública es habitual que se redeterminen los precios; que no conoce "una obra que comience y termine a tiempo" y que existe una ventaja "lógica" de empresas radicadas en el lugar de las obras.

“Disculpen, estoy un poco nervioso”. Con esta frase el empresario de la construcción Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, comenzó su declaración bajo juramento en el juicio que investiga el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz, a favor de Lázaro Báez.

Convocado por las defensas de Cristina Kirchner y del titular de Austral, el primo del expresidente Macri tuvo que declarar bajo juramento de decir verdad ante el Tribunal Oral Federal 2. Al igual que sus colegas que lo antecedieron debió transitar con sumo cuidado todas y cada una de sus respuestas para no autoincriminarse. Es porque se trata de otro de los tantos hombres de negocios imputados en la causa de los Cuadernos.

El abogado de la vicepresidenta, Carlos Beraldi dio inicio al interrogatorio. Luego continuó Juan Villanueva en representación de Báez y siguieron la fiscalía y la Oficina Anticorrupción. Ambas partes acusatorias debieron conformarse con escasas y breves preguntas y, una vez más, se encontraron con un testigo que derribó prácticamente todos los ejes de la hipótesis delictiva. En este caso, con un condimento político adicional e ineludible: cada argumento en contra de la acusación salió de la boca del primo de Macri y socio de Báez en algunas licitaciones.

Redeterminaciones de precios

Uno de los pasajes más contundentes de la declaración de Calcaterra se centró en las redeterminaciones de precios. Según la denuncia, Báez se benefició a través de este mecanismo. Sin embargo, el dueño de Iecsa dijo que “es imposible hacer una obra sin redeterminación de precios”. Según explicó es fundamental en una economía inflacionaria como la argentina, ya que se trata de de una mecánica para “ir ajustando el precio a la realidad”. Según dijo, “lo que hay que entender es que es tratar de ir ajustando los valores. En una obra que dura 3, 4, 5 años hay que ajustar el precio porque sino se deteriora el verdadero precio".

Y agregó, incluso, que las redeterminaciones nunca son beneficiosas para las empresas, ya que “se ajustan por una fórmula y muchas veces esa fórmula no se ajusta a la realidad”, es decir, que los valores que se obtienen por esa cuenta que calcula el Indec suelen quedar por debajo de los precios de mercado.

Ángelo Calcaterra socio de Lázaro Báez

La defensa de CFK interrogó por las Uniones Transitorias de Empresas (UTES), ya que la acusación afirma que fue un mecanismo que ocultó cartelización por parte de Austral. Sin embargo, Calcaterra respondió que es algo habitual: “Es muy común conformar UTES. He tenido muchísimos consorcios y UTES”, dijo. Y detalló que en las obras nacionales se juntó con otras contratistas en “un 60 o 70 por ciento” de los casos.

“¿Conformó UTE con Austral Construcciones?”, preguntó Beraldi. “Con Austral he licitado una obra que no la hemos ganado, que es la represa de Santa Cruz”. “¿Y quien ganó esa licitación?”, “Ganó una empresa china, que era la líder del proyecto. Fue un proyecto que requería financiamiento y antecedentes muy importantes. Era una obra internacional”, detalló. Se trata de las represas Néstor Kirchner y Carlos Cepernik, la obra más caras y compleja de la provincia, cuyos pliegos fueron otorgados a una firma de origen chino, asociada a la empresa local Electroingeniería.

¿Y porqué se conforman las UTES”: “Por muchas cosas. Antecedentes, garantías, capacidad financiera que uno no la tiene. Y algunas Utes que son estratégicas. Por ejemplo, si una empresa es de Salta y otra de Santa Cruz. ¿No se si me entiende?. Es una planificación empresaria. Puede haber un montón de variables”, concluyó.

Certificados de obra

Otro de los puntos de la hipótesis delictiva es que Báez “traficó” los certificados de obras con otras empresas. “¿Tuvo conocimiento que alguna firma haya negociado certificados de obra?”, preguntó la defensa del empresario patagónico. Sin dudar, Calcaterra respondió: “Si. Por supuesto que si. Se hace por temas financieros. Muchas veces se cedía un certificado”.

Peras con manzanas

La pericia oficial ordenada por el Tribunal determinó que hubo sobreprecios. Sin embargo, el estudio está cargado de cuestionamientos. Uno de ellos es que se concluyó el supuesto desmanejo comparando obras públicas completas, iniciadas desde cero, con los denominados contratos ‘Crema’, que se utilizan para la reparación o mantenimiento de obras ya construidas. Por eso, Calcaterra fue consultado en concreto por la diferencia entre ambas contrataciones: “los contratos Crema eran unos contratos financiados por el banco mundial. Son obras básicamente de mantenimiento o reparación”, dijo, y confirmó que Iecsa fue adjudicataria de varias obras de este tipo.Consultado por la defensa de Báez, el empresario fue contundente: “Son dos cosas diferentes. Una es una obra pública, que es una obra nueva, donde uno tiene que hacer de cero un proyecto. Y otra es reparar y mantener. Los equipos, los aspectos técnicos y la ingeniería son distintos. No son comparables. Son costos distintos”, afirmó.

Un Lázaro Báez en cada provincia

Al igual que todos los testigos que lo antecedieron, Ángelo Calcaterra también dio por tierra con la hipótesis que indica que Báez era especialmente beneficiado con la adjudicación de las obras en Santa Cruz. Según explicó siempre “hay una ventaja competitiva” por parte de las contratistas que están instaladas en cada provincia y los costos son mucho más elevados para las empresas que quieren hacer una obra en un territorio al que tienen que trasladar la maquinaria, los materiales y el recurso humano. Como Austral estaba radicada en la provincia patagónica tenía la posibilidad ofertar a un precio más bajo que el resto y ganar las compulsas.

Plazos de obras

Otro de los puntos centrales de la denuncia dice que Báez entregaba las obras fuera de término. Sin embargo, el primo de Mauricio Macri fue otro de los testigos que derribó esta hipótesis.

“¿Tuvo que solicitar alguna vez la ampliación de plazos de obra?” “Las obras son muy complejas y siempre se pueden demorar por muchos factores: liberación de traza, cuestiones legales, faltas de comprobaciones, presupuestos, temas climáticos, temas sindicales. Es muy normal. No conozco una obra que empiece y termine en el plazo estipulado”, sentenció.

Competencia

Para finalizar, y tras sólo una hora de declaración, la única pregunta que estuvo a cargo de la Oficina Anticorrupción también fue capitalizada por las defensas. “¿Participó en una misma licitación con sus dos empresas en ofertas por separado? “No recuerdo con exactitud, pero casi seguro que no”, dijo. Sin embargo, se quedó pensando y retomó. “Si, creo que pude haber hecho ofertas con las dos empresas”.

La respuesta fue clave, ya que la acusación también asegura que era irregular que Báez haya competido en una misma licitación con más de una empresa de su titularidad. Como se ve, Calcaterra no descartó haberlo hecho también.

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