Oportunista proyecto busca eliminar diputados sábana
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Efecto simbólico
Aunque el gobierno no ha revelado aún qué fórmula propondrá -o si dejará que la deter-minen los legisladores en el Congreso-, piensa en un sistema mixto como el de Alemania, donde una parte de los diputados viene por la sábana (el partido) y otra porción surge como representación de circunscripciones o territorios.
En Buenos Aires y Capital Federal el número de diputados que se eligen en cada elección daría más para que algunos accedieran por la sábana y otros por los territorios, aunque como ocurre en la primera, ya de hecho los partidos reconocen un principio de reparto territorial en las nominaciones de los partidos. ¿De qué valdría entonces un sistema de reparto territorial en provincias donde se eligen, por caso, dos diputados? Sería una ficción decir que viene de una sábana o de una circunscripción. Al propio ministro del Interior se le atribuye haber dicho que « en la mejor elección en Córdoba los radicales llegamos a meter apenas cuatro diputados» para ejemplificar lo tenue del proyecto que igual firmará porque cree que lo pide la gente.
Esto lo saben el Presidente, los ministros que refrendarán el mensaje y los legisladores que simularán el debate en el Congreso.
Cuando le preguntaron durante el fin de semana a de la Rúa por qué lo hacía respondió: «Porque hay gente que lo pide, es algo irracional, entonces demos la señal y que salga la verdad del debate». No es mucho.
Lo que en el gobierno no confiesan es que este tramo de la reforma política lo emprenden porque los madrugó Carlos Menem con un proyecto similar. Cuando el gobierno envió el anterior proyecto de reforma política que afecta a financiamiento y duración de campañas electorales -es decir prohibición de encuestas-no incluyó esta eliminación de las sábanas por una razón: el peronismo que negoció la iniciativa con la Casa de Gobierno se oponía. El gerente de ese mensaje de la oposición lo acercó Carlos Corach, representante del Senado para consensuar el proyecto final con su sucesor, Federico Storani.
Apenas se presentó el proyecto, Menem instruyó a un lote de sus diputados para que presentase un proyecto de eliminación de las listas sábana que descolocó a todos. Con la misma pretensión oportuna de aprovechar de alguna manera las quejas de un sector del público contra los políticos profesionales, Menem ponía al resto del club en off side.
Furioso, De la Rúa pidió que se mandase un proyecto similar, por más que se trate de una idea gaseosa, que afecta a dos distritos en elecciones nacionales, y que, pese a lo anunciado en Olivos, es impracticable este año. Sería imposible organizar en todo el país una elección por circunscripciones paralela a la de la sábana para llevar todos los nombres a la mezcladora. Pero lo pide la gente...




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