La denuncia del gobierno sobre la participación del Congreso en el «pacto de desestabilización» al impulsar duhaldistas, aristas y radicales el proyecto para reducir a siete miembros la integración de la Corte Suprema, parece no haber atemorizado demasiado a los legisladores. Esta semana la misma iniciativa -frenada por el oficialismo-continuará su trámite por la Comisión de Asuntos Constitucionales, por lo menos para chicanear al Ejecutivo. Si los diputados la vuelven a firmar, quedará lista para bajar al recinto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Néstor Kirchner y su gabinete habían colmado los medios con protestas al enterarse de que la Comisión de Justicia de Diputados, presidida por el duhaldista Carlos Martínez, había emitido un dictamen sobre ese proyecto. El gobierno ya había cambiado su postura: ahora quería disponer de los dos lugares que dejan vacantes el renunciado Augusto Belluscio y el enjuiciado Antonio Boggiano, una vez que el Senado sentencie su destitución. La reforma en la Corte Suprema para pasar a siete miembros, entonces, era parte del complot para complicar la gobernabilidad. Hubo enseguida voces de calma: el propio Martínez reconoció que, sin apoyo oficial, el proyecto no avanzaría. Para saberlo habrá que esperar el miércoles a las 10, cuando ese proyecto se debatirá junto con la derogación de leyes secretas y los indultos de Carlos Menem. Informate más
Dejá tu comentario