30 de junio 2004 - 00:00

Ordenan control, pero sin armas

El lunes por la noche el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, ensayó un camino distinto frente a la ola de activismo piquetero. Estaba anunciado que el padre de Diego Lucena, el joven asesinado por una patota a la salida de un boliche bailable de Isidro Casanova, marcharía hoy hacia los tribunales de San Justo -ciudad cabecera de La Matanza-para reclamar, a la cabeza de una manifestación. El ministro convocó esa noche al comité de crisis que integran los hombres más allegados a él, entre ellos, el subsecretario Martín Arias Duval, para impartirles las directivas que debían llegar a la Departamental de La Matanza esa misma noche. Se esperaban 5.000 activistas en San Justo, y no llegaron a los 500. El temor era que se produjera alguna muerte y se la achacaran a la Bonaerense. Básicamente, las directivas de Arslanian, que habitualmente no se toman, fueron las siguientes:

1 - El personal que concurra no podrá portar ni retirar de la comisaría armamento de puño (pistolas).

2 - Sólo podrán ir armados con escopetas cargadas con postas (balas) de goma.

3 - En la primera fila de efectivos para disuadir irán agentes de Policía femeninas, desarmadas.

4 - Los de la Policía montada estarán formados a retaguardia, desarmados, sólo portando fustas (pequeños rebenques para azuzar al caballo).

5 - Para su propia protección, los efectivos policiales deberán portar cascos y escudos plásticos o de kevlar, de dotación; además de sus chalecos antibalas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar