La culminación de la marcha de piqueteros causó ayer otro día de caos en el tránsito de la Capital Federal y los accesos desde la provincia de Buenos Aires, con demoras de dos horas incluso para poder ingresar al centro porteño.
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A esas restricciones para circular impuestas por los manifestantes se sumó la clausura del puente que une la Ciudad de Buenos Aires con el partido bonaerense de Avellaneda, ordenada por el gobierno local por peligro de derrumbe.
La manifestación, que se realizó durante tres días, terminó ayer frente al Congreso Nacional, organizada por la CTA y la Corriente Clasista y Combativa, por el reclamo de alimentos y contra el FMI. La protesta había comenzado el lunes, en el conurbano bonaerense y en capitales de provincias, con cortes de rutas y puentes.
En la Capital se impidió el acceso desde la provincia de Buenos Aires, tanto en la zona sur como en el noroeste a la altura de las avenidas Chorroarín y General Paz. Los piqueteros cortaron varias calles de la Ciudad con ollas populares, como en la Boca, la sur del distrito y manifestaciones frente a la Casa Rosa-da y otros edificios, hasta que alrededor de las cuatro de la tarde comenzaron a congregarse en la zona de Congreso frente al Palacio Legislativo.
• Arenga
Durante la marcha, el sindicalista Víctor de Gennaro atacó a Eduardo Duhalde y arengó para «la organización de los sectores populares». También participó de los piquetes el jefe de la CCC, Amancay Ardura, quien aseguró que «el pueblo argentino, desocupados y trabajadores han dado otra gran respuesta en todo el país, en forma masiva y con cortes de rutas y puentes en forma permanente».
Durante el cierre de la protesta frente al Congreso, se sumaron grupos de jubilados y también ahorristas y deudores hipotecarios que reclamaban por la suspensión de las ejecuciones de sus bienes.
Unas diez columnas integradas por miles de manifestantes convergieron allí para participar del acto central que terminó con la manifestación, que contó incluso con un campamento en las puertas de la quinta presidencial de Olivos.
En la provincia de Tucumán, los piqueteros tomaron la casa histórica para protestar, mientras que en otras provincias, como Entre Ríos casi se paralizó la actividad. En Misiones hubo impedimento de transitar por las dos rutas más importantes, debido al bloqueo que provocaron los gremialistas.
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