Papeleras: Argentina insiste en relocalizar
-
Caso ANDIS: comienza nueva ronda de indagatorias para Spagnuolo, Calvete y más de 20 empresarios involucrados
-
Oficializaron la designación de Herrmann en reemplazo de Frugoni
La planta procesadora de celulosa de la empresa Botnia sobre el río Uruguay. El gobierno
de Tabaré Vázquez se opone a relocalizarla.
El gobierno argentino esperaque la «relocalización» de la planta de celulosa «vuelva a estar» en el centro del debate entre ambas delegaciones, en momentos en que se acerca la inauguración de la fábrica, prevista para los primeros días de setiembre.
Esta segunda ronda de diálogo técnico directo entre los dos vecinos fue convocada por Yáñez Barnuevo, de acuerdo con lo acordado después del primer contacto en mayo pasado, en el que un comunicado conjunto constató «un ambiente de renovado respeto mutuo, sinceridad y cordialidad» entre ambos países.
Esta nueva etapa de diálogo se enmarca en la gestión de buenos oficios que realiza el rey Juan Carlos de España con el objetivo de alcanzar una solución al conflicto entre ambos países, que lleva más de dos años y actualmente se dirime en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
La Argentina se opone a la instalación de la planta de celulosa de Botnia en la ciudad de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, por su posible impacto ecológico.
Por su parte, Uruguay se quejó ante el tribunal por los bloqueos que realizan los vecinos de la provincia argentina de Entre Ríos en los tres pasos fronterizos existentes entre ambos países.
Allí, la Asamblea Ambiental de la ciudad de Gualeguaychú, que conecta con la uruguaya Fray Bentos, mantiene cortado el paso «por tiempo indeterminado» desde el pasado 20 de noviembre.
Mientras, los vecinos de las ciudades argentinas de Colón y Concordia, que conectan con la uruguayas Paysandú y Salto, respectivamente, mantienen cortes temporales, en momentos en que en la Argentina se desarrollan las vacaciones de invierno, en la que aumenta considerablemente el flujo de turistas.
«Sobre la reunión en Nueva York, nos mantenemos sin muchas expectativas. Creemos que es más bien de protocolo, pero mientras tanto, Uruguay consigue diluir y alargar el conflicto porque piensa que sobre el hecho consumado, es decir, con la fábrica funcionando, nos vamos a desgastar. Pero para nosotros la lucha continúa», manifestó a la agencia «EFE» Gustavo Rivollier, asambleísta de Gualeguaychú.
El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, señaló por su lado que «no es imposible» conseguir la relocalización de la papelera de Botnia y advirtió que si las negociaciones bilaterales que se inician en Nueva York no arrojan «propuestas que dejen tranquilos a los vecinos» de Gualeguaychú, las protestas se van a «agrandar».
«Nosotros partimos de la base que no es imposible la relocalización, que todos los acuerdos que ha cerrado Uruguay con las empresas pueden ser revisados, salvo que tengan acuerdos profundos con el ex presidente (Jorge)
Batlle con toda la elite uruguaya que uno no los conozca y los haga inamovibles», sostuvo Busti en declaraciones radiales.
Indicó, en este sentido, que «nada es imposible», aunque reconoció que si Uruguay «juega con el esquema del hecho consumado indudablemente es muy difícil hablar en instancias como la de Nueva York».
«El ánimo es buscar una solución de buena fe que permita el crecimiento autónomo de Uruguay en base al desarrollo pastero, pero sin perjudicar a las ciudades vecinas», insistó Busti.
Batlle había dicho que es «absolutamente imposible» que la planta papelera de Botnia sea relocalizada. Consideró, en este sentido, que el pedido de la Argentina es «como si Uruguay insistiera en relocalizar las plantas del Paraná».
Por otra parte, el ex mandatario se refirió a las cuestiones económicas que vinculan a ambos países y destacó los virtuales «beneficios» que obtuvo la actividad uruguaya, sobre todo el sector agrario, por las retenciones que se aplican a las exportaciones desde Buenos Aires.
«Poner retenciones es una cosa contra natura, es tirar una piedra al cielo, que cae, y le cae en la cabeza suya», opinó, al tiempo que advirtió que en la Argentina hay «distorsión en precios de la energía y el combustible, desinterés de invertir y precios absurdos en el gas domiciliario».




Dejá tu comentario