Para el secretario general de la UOM, "la marcha de ayer no fue violenta"

Política

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, reconoció que "a veces es difícil contener a los trabajadores" durante las manifestaciones, aunque aseguró que la movilización de la de ayer "no fue una marcha violenta", pese a que terminó con un vidrio roto en la sede del Ministerio de Trabajo.

El gremio realizó en la víspera una manifestación numerosa, que provocó innumerables inconvenientes en el tránsito en la zona del microcentro porteño e incidentes frente a la cartera laboral y la sede de la empresa Techint.

El reclamo de la UOM pasa por un aumento salarial del 22 por ciento para este año, y responsabilizan al grupo Techint por no querer acordarlo.

"No fue una marcha violenta. Se tiró una bomba de estruendo y rompió un vidrio en el Ministerio de Trabajo", explicó Caló en declaraciones radiales.

La manifestación había comenzado con una concentración frente al Correo Central, y desde allí los manifestantes marcharon hacia la sede de la cartera laboral, donde estalló un vidrio.

"A veces es difícil contener a los trabajadores", reconoció el dirigente gremial.

Al finalizar la concentración, frente a la sede de Techint de la zona de Retiro, algunos manifestantes arrojaron huevos en medio de gritos de apoyo al aumento salarial.

Caló reiteró que el reclamo sindical consiste en "discutir un piso" salarial, y aseveró que "menos de eso no puede ganar nadie".

En cuanto a los trabajadores más afectados por el estado actual de la metalurgia, el titular de la UOM sostuvo que "el sector de máquinas agrícolas es el que está en una situación más crítica".

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