Para Pignanelli, entre Moyano y el Gobierno sólo hay "chispazos"

Política

El discurso de Hugo Moyano dirigido a su hueste de camioneros repercutió en los ámbitos político, empresarial y sindical. Mientras algunos prefieren mantener silencio, otros salen a sentar una posición.

Uno de los que se siente con espalda suficiente para opinar es el titular del gremio SMATA, Ricardo Pignanelli, quien evaluó que existen "chispazos" entre el titular de la CGT, Hugo Moyano, y el Gobierno, aunque consideró que son enfrentamientos "coyunturales" y pidió "abrir una mesa de diálogo para empezar a conversar".

"El custodio más grande que tiene que tener este Gobierno es el movimiento obrero, porque si no, vamos a dilapidar el esfuerzo que hicieron los muchachos desde el 2003 a ahora", advirtió Pignanelli.

Para el jefe del gremio de mecánicos, entre Moyano y la CGT "se fue desgastando algo que se tiene que recomponer".

Pignanelli pidió "salir para adelante sin romper nada, porque cada vez que rompieron perdimos los trabajadores".

"Este es un tema coyuntural. Porque no puedo creer que un hombre que comandó la CGT y que ayudó a llevar adelante este modelo ahora tenga la intención de romper. El fue muy clarito: apoya este modelo. Por ahí está teniendo discrepancias de nombres. Pero bueno, eso se corrige con el tiempo", advirtió Pignanelli en declaraciones a la radio La Red.

Agregó: "Vos podés tener alguna discrepancia de nombres abajo, pero la presidente (Cristina de Kirchner) sacó el 54 por ciento de los votos".

"Al modelo este lo defiendo con uñas y dientes", advirtió además Pignanelli, quien consideró: "De Moyano no me diferencia nada porque es alguien que defendió este modelo desde 2003".

Por otra parte, dijo que no quería discutir sobre las opiniones "políticas" de Moyano, quien el jueves anunció que deja sus cargos en el PJ.

"Los que militamos en política sabemos que a veces tenemos suerte y a veces no. A veces militás y le toca a otro compañero, esas son las reglas del juego", subrayó.

Y sobre las paritarias del año próximo, evaluó que "esta es una discusión entre necesidades y posibilidades, las necesidades de los trabajadores y las posibilidades del Gobierno, hay que sentarse a conversar".

Además, advirtió: "El año próximo será un momento de adversidades, si nos agarra a todos juntos lo pasamos como en el 2008". "Gracias a Dios no vamos a tener un golpe militar pero golpes económicos existen", dijo por último.

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