Que una radio tuviera que transmitir sólo música porque había sido tomada por sus empleados era algo que no ocurría desde los caóticos comienzos de los años '70. Tres décadas después radio «El Mundo» y «FM Horizonte» sólo ofrecieron ininterrumpidamente música, latina en la primera y pop en la segunda, a sus oyentes, por decisión de los empleados de la empresa, que impidieron que se realizaran los programas habituales.
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Hasta el año pasado radio «El Mundo» y la «FM Horizonte» pertenecían a la Difusora Baires SA, propiedad de Amalia Lacroze de Fortabat. Las emisoras, que desde hacía años tenían problemas financieros y una fuerte caída de audiencia, fueron puestas en venta. Se interesó de inmediato el grupo norteamericano Emis, en el que participa Daniel Hadad, pero el Comfer impidió la operación aduciendo actitudes monopólicas, cosa curiosa teniendo en cuenta que Gustavo López, titular del organismo, ni se inmuta ante la situación del monopolio «Clarín» con su conjunto radio «Mitre», «FM 100», la ex «Top 40» y la serie de FMs de primera línea que le lleva otorgadas en el interior del país. Mucho menos con el grupo mexicano CIE-Daniel Grinbank que posee radio «Del Plata», «América», «Aspen», «Metro», «Rock & Pop» a las que sumaría ahora «FM Feeling» y «AM Libertad». Amalita Fortabat finalmente vendió al grupo Radio Medios, de Constancio Vigil, Gustavo Yankelevich y Víctor González, cuyo proyecto es transformar a «FM Horizonte» en «FM Disney» y que arrendó a Carlos Fiorini, ex radio «Argentina», la AM «El Mundo» por un año.
La necesidad de reordenar las emisoras en crisis hizo que Radio Medios planteara el alejamiento a 49 empleados y reclamara las actuaciones del Ministerio de Trabajo para negociar las indemnizaciones. Ante esta situación, vencido el plazo, los empleados comenzaron un «paro activo», al estilo de los penosos años '70, poniendo en el aire melodías que se creían pasadas de moda.
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