A la espera de un gesto -que acaso nunca llegue- de Mauricio Macri, con una coreografía de forcejeos silenciosos e incómodos entre los socios, el PJ anti-K trepó otro escalón hacia el armado de un bloque único de peronistas disidentes para enfrentar al kirchnerismo.
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En La Bombonerita, sin Carlos Menem -abocado a la campaña de La Rioja- el «peronismo peronista» acordó el sábado autoimponerse una fecha para confeccionar boletas propias. De acuerdo con ese esquema, antes del 22 de agosto, el PP deberá tener listas en todos los distritos.
El mandato que salió del encuentro del sábado es que para el viernes 17 de agosto deberían estar «anotadas» internamente las boletas que el PP presentará en todos los dominios, sean legisladores nacionales o, como en Buenos Aires, también incluyan gobernador y cargos municipales.
No fue lo único resuelto: en una ceremonia casi de jura protocolar, asumió como «interventor» del PJ bonaerense el diputado Carlos Dellepiane. Con eso, los anti-K redoblan la jugada sobre el control del PJ que se atribuyen desde la cumbre de San Luis el 6 de julio.
En los próximos días, Dellepiane deberá ejecutar la orden de interventir el partido que preside José María Díaz Bancalari y tiene mandatos vigentes hasta noviembre de 2008. Así lo resolvió el «cabildo abierto» que los 32díscolos protagonizaron en La Bombonerita.
¿Tomarán por asalto la sede de 7 y 54 en La Plata, irán como un grupo comando al 2° piso de Avenida de Mayo, pegado al Café Tortoni, montarán una oficina paralela? Intrigas de café sobre un asunto que generó ya conflictos entre dos jueces federales: María Servini de Cubría y Esteban Maqueda (ver nota en pág. 15).
El encuentro del sábado, continuidad del de Potrero de los Funes, dejó algunas disposiciones, reveló las inevitables disputas internas y abrió un interrogante sobre cómo podría ordenarse el PJ anti-K de cara a octubre. Veamos:
El viernes, en un piso 17 de Maipú, los Rodríguez Saá, Alberto y Adolfo, Jorge Sobisch y Eduardo Menem, perfilaron lo que ocurriría horas después durante el «congreso» de La Bombonerita. Pero más de un compromiso no se respetó: la promesa de no llevar cotillón fue ignorada por los sobischistas y los menemistas, así como también el juramento de no hablar de candidaturas. «Un hombre del Sur vino a hacer desastres; otros hombres del Sur vendrá a arreglar esos desastres», se animó Sobisch y buscó el aplauso tribunero.
Sufrió, luego, el neuquino un golpe indirecto pero continuado: cada referencia hablaba de que el sector allí reunido llevaría un «candidato peronista a presidente» a las elecciones de octubre, lo cual, según los malintencionados, excluye a Sobisch de la lista de potenciales aspirantes. Es, claro, una lectura interesada que se completa con otra visión: si Carlos Menem pierde en La Rioja, «quedaría fuera de carrera» y la disputa se limitaría a dos actores: Alberto Rodríguez Saá y Ramón Puerta.
Paradójicamente, la palabra de un no peronista, o al menos un extrapartidario, podría volcar la balanza: imantados por la intención de votos de Mauricio Macri, los anti-K siguen a la espera de un guiño del porteño aunque éste aparece por estos días más interesado en «bajar» de la presidencial a su socio de PRO, Ricardo López Murphy, que por tener un candidato propio en la grilla de octubre. Macri estará afuera del país esta semana y a su regreso, insisten en el PJ, podría dar algunas señales poderosas hacia el peronismo disidente.
Así y todo, lo que comenzó como un juego en Potrero de los Funes toma más impulso: la eventualidad de una candidatura de Alberto Rodríguez Saá, quien, sin embargo, evitó mostrarse como candidato en la cumbre de La Bombonerita. Pero hay otros movimientos: un saaísta, Dellepiane, fue el proclamado interventor en el PJ bonaerense, con lo que los Rodríguez Saá intentan poner un pie en la provincia. Sobre ese punto, el viernes se tomó una decisión: «El candidato que no va al encuentro (del sábado), queda fuera de carrera». De los aspirantes a gobernador concurrieron Luis Patti y Juan Carlos Blumberg.
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